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Partiendo de que los estudios sobre la potabilidad del agua aún no están completados, ya que recién el 5 de agosto se tendrán los resultados sobre la presencia de hidrocarburos en el agua y hay por lo menos dos hogares que salieron con muestras de coliformes y turbiedad superiores a la norma de agua potable.
El descontento con el sistema sanitario es importante, y la falta de seguridad de la calidad del agua desencadenó en un paro por 48 horas de los funcionarios de la salud municipal, quienes denunciaron la mala calidad del servicio.
El cuestionamiento al sistema de concesiones y al negocio de las sanitarias
Pero no se trata solo de la emergencia, hay una justificada desconfianza hacia la empresa Essal, al sistema de concesiones de las sanitarias y también en la actuación del gobierno.
Dado el desastroso manejo de la crisis y su responsabilidad en cuanto a no tener ningún sistema de respaldo, ni de seguridades mínimas, donde ha quedado en evidencia que el fondo del problema está en el descarado negocio de las sanitarias.
Ver: Essal: Osorno paga los costos del millonario negocio de las sanitarias
La hipocresía de los defensores del negocio de las sanitarias que salen al debate
Ante estos cuestionamientos han salido algunos defensores del sistema de concesión de las sanitarias,por ejemplo Pedro Pablo Errázuriz, ex ministro de Transportes y presidente del directorio de EFE, “A mí me da susto que aparecen los que quieren cambiarlo todo, los que quieren que el Estado se haga cargo, los que creen que Chile lo hace pésimo y la verdad es que en este mundo de la industria sanitaria estamos entre los 10 países más desarrollados del mundo, tenemos definitivamente las tarifas más bajas en términos comparados […] y con una capacidad de reacción maravillosa. Mi reacción es que no seamos tan histéricos”, planteó.
Muy por el contrario Chile tiene uno de los servicios sanitarios más caros de Latinoamérica, con 7 de las diez ciudades en el ranking de mayores precios.
Pero los “especialistas defensores de las sanitarias hablan de una relación con la calidad del servicio” dada la alta cobertura del sistema, lo cual con un sistema privado con baja fiscalización es bastante discutible.
De todas formas las cifras son dramáticas Chile tiene 478 mil sin acceso a agua potable ni alcantarillado, según el mapa de la vulnerabilidad, lo que creció a un 8%, del total de la población, pero siempre se pueden encontrar cifras peores, en otros países.
En términos comparativos
El promedio internacional del peso de la factura del agua sobre los presupuestos familiares se estima en un 1,5% según Hoque y Wichelns (2013), aunque esta cifra suele ser menor en Europa y Norteamérica y mayor en los países asiáticos y africanos.
En chile alcanza casi un 7% de los ingresos familiares [2] muy superior al 1,5% de del presupuesto familiar para el resto de los países del mundo, es decir según estos indicadores precio calidad Chile debiese tener un servicio de agua cuatro veces mejor que el de cualquier país del mundo.
Es por esto que el sistema privado de sanitarias tan supuestamente exitoso en realidad es simple lisa y llanamente un enorme negocio sostenido por el pago de los usuarios, donde las sanitarias se enriquecen de forma descarada, por ejemplo Essal, obtuvo casi 10 mil millones de pesos de utilidades declaradas el 2018.
Los intereses de la derecha y la nueva mayoría en el negocio
Esta defensa no es antojadiza se trata de relaciones muy concretas con sus intereses, las conexiones con este negocio se agudizan con de las privatizaciones del servicio sobre todo de los gobiernos de Frei y Piñera, que mantienen estrechos vínculos con el negocio de las sanitarias. Por ejemplo el director de Essal es Guillermo Pickering militante Demócrata Cristiano y ex subsecretario del Gobierno de Frei, quien además es director de Aguas Andinas. Por otra parte en Aguas Andinas la derecha tiene a Herman Chadwick Piñera, primo del presidente Piñera, que es parte de dicho directorio. Y por último no se puede dejar de lado de que Aguas Andina fue parte del financiamiento ilegal a la campaña de Piñera. |