Ya está en el debate político el problema de la “violencia”, donde la derecha de conjunto ha presentado una ofensiva, tanto en el debate político y mediático con respecto al campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile y el conjunto del cordón Macul, un debate que es necesario al interior del movimiento estudiantil, pero también que ha puesto nuevamente sobre la palestra la intención de la derecha de aumentar la criminalización hacia la juventud.
Durante todo el año, ha puesto sobre la escena el debate de cómo atacar a la juventud en todos los aspectos que sean posibles, un ejemplo claro es la actual ley contra les secundaries, Jaula Segura, en que el punto de conflicto se dio de una manera muy parecida a como hoy se desarrolla este debate, la discusión se lleva a un punto contra la violencia que realizan los “capuchas”, obviando completamente la violencia sistemática de parte del Estado contra el conjunto de los planteles educativos, sean liceos o universidades en los que existe una total impunidad por parte de Fuerzas Especiales para hacer ingreso a los establecimientos y planteles universitarios, lo cual hoy hacia les secundaries es amparado por Aula Segura, por el conjunto del gobierno y quienes apoyan estas políticas, al igual que los rectores al interior de las universidades.
Ya conocida es la ofensiva que está llevando adelante la centro derecha universitaria (Renovación Nacional) dentro de la Universidad de Chile, realizando declaraciones por medio de su coordinadora en Juan Gómez Millas, Polette Vega, a nivel de los diversos medios de comunicación, agarrándose de este tipo de hechos para cuestionar tanto política como ideológicamente el rol de la universidad, no solo en término de las movilizaciones, sino que también de orientación del conocimiento.
Estos aspectos son los que hoy envalentonan a María José Hoffman e integrantes de la bancada UDI en el Congreso, que este martes presentaron un proyecto para realizar una Aula Segura al interior de las universidades. Este proyecto busca afectar a les estudiantes de conjunto, por el hecho de movilizarse, ser críticos, defender ideas, etc. Uno de los mayores ataques que busca integrar es el quitar la gratuidad a quienes sean “procesados” por esto, al igual que la expulsión de los planteles, bajo el manto de perpetuar el respeto dentro de los espacios, el cuidar la infraestructura y también fortalecer la lógica punitiva para solucionar los conflictos al interior de las universidades.
Lo que la derecha busca esconder es que ellos mismos son quienes mantienen las condiciones paupérrimas al interior de la educación pública, por medio de la defensa del mercado en la educación de la mano de todos quienes han gobernado las últimas décadas, que mantienen infraestructuras precarias, condiciones de trabajo y estudio completamente insuficientes para quienes creemos y defendemos la educación pública; contraria a la lógica de mercado que presenta la derecha.
La violencia que han mantenido políticamente todos los gobiernos, se expresa con la presencia de los piquetes o “puntos fijos” de las Fuerzas Especiales en el cordón Macul, lo cual ya es histórico, como política y práctica que se ha agudizado con el gobierno de Sebastián Piñera, siendo completamente avalado por los rectores tanto del Pedagógico (Jaime Espinosa) como de la Universidad de Chile (Ennio Vivaldi), quienes frente a este debate responden inmediatamente, sin rechazar el actuar de Carabineros, pero no así con los diversos casos de montajes, violencia física, sicológica y sexual que afecta a les estudiantes cada vez que la represión se hace presente en el cordón Macul.
Frente a esta ofensiva de la derecha, la violencia sistemática contra les estudiantes, funcionaries y profesores como se dio al interior del Pedagógico a principios de año con la entrada por parte de Fuerzas Especiales; que hoy mantiene en un proceso judicial a un estudiante de la carrera de Historia y Geografía de esta universidad, luego del montaje de carabineros, es necesario que la comunidad decida, pero no para aplicar la misma ley que la derecha quiere utilizar y agudizar por medio de este proyecto presentado por la UDI, como los sumarios que hoy están sobre el debate y poseen el completo apoyo de Comunes, parte del Frente Amplio que se encuentra en la Presidencia de la Fech, sino que debe ser confiar en las propias fuerzas de los estamentos, que sean estudiantes, funcionaries y profesores que por medio de una comisión triestamental independiente realice investigaciones para exponer la realidad de los casos de violencia policial en las facultades, porque toda discusión respecto a seguridad, violencia y métodos de movilización se debe dar democráticamente al interior de la comunidad universitaria, sin métodos autoritarios como los sumarios y menos permitiendo el ingreso de Fuerzas Especiales. |