En el complejo de conferencias de Costa Salguero, uno de los preferidos del macrismo, se llevo a cabo este miércoles el primer Congreso Industrial PYME, organizado por la Unión Industrial de la provincia de Buenos Aires (Uipba), entidad fundada en 1978. El encuentro de los empresarios industriales contó con la participación del futuro Gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
"Hay un declive generalizado. A ningún sector de la industria argentina le está yendo bien", sentenció Kicillof. "A este plan económico lo llamé ‘la tormenta perfecta’ y a su resultado ‘el industricidio’", agregó.
Sin embargo, luego de la contundente crítica al macrismo por los resultados de sus medidas sobre la actividad manufacturera -una de las más afectadas ante la crisis de la economía- Kicllof retomó la cautela. En el marco de la inestable transición y bajo una creciente volatilidad cambiaria que llevó al macrismo a imponer un cepo sostuvo: "Hay una situación financiera muy frágil y por eso no pienso hablar de la coyuntura. Hay mucha sensibilidad y no quiero que la situación se deteriore más. Voy a hacer un prudente silencio".
Crisis en la industria
La actividad industrial atraviesa un momento crítico con menor producción, cierres y despidos, que se profundiza con la crisis en curso y las altísimas tasas de interés. Al respecto el ex ministro de Economía del kirchnerismo señaló ante los industriales bonaerenses: "El diagnóstico es muy malo. No hay precedentes de una caída así: 11,4% entre enero de 2016 y junio de 2019. Y se perdieron más de 4.200 empresas. Eso también pasó muy pocas veces en la historia".
Y agregó que: "fue un período sistemático y continuo de perdida de empresas. En la Provincia hay 140 empresas por mes que cierran y 1.200 empleos que se pierden. Es una sangría espeluznante".
Sin embargo, aunque Kicillof puede emitir una crítica acertada sobre una verdad a voces –el hundimiento industrial actual- en 2015 la participación de la industria en el PBI superaba por poco los niveles de 2001.
En un interesante artículo de Ideas de Izquierda que recorre los debates centrales del libro “Entre la década ganada y la década perdida” (coordinado por Martín Schorr); Agostina Constantino retoma la deuda pendiente respecto al avance industrial en el kirchnerismo. Si bien muestra que existió un salto positivo respecto al peso en el PBI entre 2001 y 2003, esto no quebró su tendencia decreciente. “Durante los años siguientes redujo este incremento inicial (perdiendo participación a un ritmo de 1,6 % anual entre 2003 y 2007, y de 1,9 % en 2007-2015), y para 2015 el peso de la industria en el PBI apenas superaba su nivel de 2001.”
El ajuste que se viene
"Todos sabemos que viene una etapa complicada, pero la política macro seguramente será más favorable. Esta política es antiindustria", concluyó Kicillof.
Las promesas del candidato del Frente de Todos se chocan contra una certeza, el rumbo de la economía condicionada por los planes del FMI arrojaron un empeoramiento en el desempleo que ascendió a 10,1 %, según datos oficiales mostraron que se perdieron 172 mil puestos de trabajo registrados en un año. También aumentó la pobreza que ya alcanza a 14 millones de personas, en su gran mayoría mujeres y niños.
Pero esto es sólo una muestra de un panorama que muchos economistas coinciden va a empeorar, una deuda impagable junto a la inestabilidad política y financiera forman un combo explosivo. La crisis abierta en la provincia de Chubut producto de la lucha de los docentes y estatales que están sin cobrar sus sueldos, es la consecuencia más visible del ajuste fiscal aplicado por el macrismo y exigido por el FMI. El gobernador massista Arcioni respondió con una feroz represión a estos reclamos de los trabajadores.
Desde el Frente de Todos ya adelantaron que van a pagar toda la deuda contraída por Mauricio Macri, sin siquiera cuestionarla. Es decir, van a continuar saqueando los recursos del pueblo trabajador para pagarle a los especuladores. Ante el estado de emergencia económica, hay que optar por una salida para que la crisis la paguen quienes la generaron, rechazando el pago de la deuda que sólo aumenta las penurias de las grandes mayorías y echando al FMI.
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