En su versión N° 44, se celebró el Te Deum de la Iglesia Evangélica. Día de servicio de acción de gracias, con sentidas oraciones por la "honorabilidad de los gobernantes de Chile y sus instituciones", donde varios obispos reiteraron la oración del apóstol Billy Bunster, director del foro pastoral, "por cada comandante en jefe de las fuerzas armadas, aérea y por las policías, carabineros e investigaciones". Por ellos y sus familias, además de pedir por el perdón para el negocio en las iglesias, ejemplificando como el enorme "perdón divino” y la "humillación" corresponden a un sentido exaltado de la fe. Mientras tanto, estafan y precarizan, Iglesia y gobierno, a la clase trabajadora con discursos y promesas lejanas a la realidad.
En esta versión del Te Deum se presentó el acuerdo previo de no realizar declaraciones polémicas respecto a la política nacional, pues en el año 2017 y 2018, hubo declaraciones respecto a la Ley de Aborto en 3 causales, de Bachellet y el 2018 sobre la ley de Identidad de Género, polemizando con dichos gobiernos.
Este acuerdo de no polemizar, enmascara más bien el "trueque" entre el perdón a la Iglesia y el apoyo de la comunidad Evangélica al gobierno, en álgidos y controversiales debates como son la reducción de la jornada laboral y la flexibilidad. Debates en los que Piñera y Monckeberg están contra las cuerdas, o como en temas como el plan para La Araucanía, donde Piñera carga con el Caso Huracán y la muerte de Catrillanca, casos que han horadado la legitimidad de las instituciones represivas del Estado.
Te Deum y la política nacional
El Tedeum es una ceremonia religiosa ocupada para "bendecir" a la nación. Un encuentro altamente político, que le permite a la Iglesia posicionarse con peso ante la situación nacional.
La libertad de culto es un derecho, sin embargo, las religiones y creencias son de índole personal. Chile se declara en sus principios un Estado Laico, pero la Iglesia aún tiene mucha injerencia en las decisiones del país y del Tedeum participan las máximas autoridades de Gobierno, incluyendo al Presidente de la República.
El acuerdo de no polemizar con el gobierno es una clara señal de que la separación oficial entre la Iglesia y el Estado, que se promulgó hace ya casi 100 años con la constitución de 1925, no ha sido efectiva como tal.
En este Te Deum, previo a fiestas patrias, el obispo Méndez (Bío- Bío) interpeló al Presidente “El Bío-Bío es la capital de la religión evangélica (…) lo invitamos a reunirse con nosotros y las organizaciones sociales para revisar sus compromisos de campaña”, en la línea de desarrollo de una mayor represión, apoyado por el discurso de la seguridad social.
La iglesia evangélica anunciaba su “Oración por chile y sus gobernantes, por la institucionalidad, por la honorabilidad de sus diputados y cada comandante en jefe del ejército, la fuerza aérea y las policías”, pero sobre la crisis hídrica y la inmigración, temas anunciados como lo más político del Te Deum, solo se refirieron de manera poco relevante. El peso de la ceremonia estuvo en el respaldo al gobierno y el perdón por el negocio en las iglesias.
Al finalizar, Piñera relevó el rol que cumple la iglesia evangélica en las cárceles, como gesto de apoyo, mientras que, desde Revolución Democrática (perteneciente al Frente Amplio), el diputado Pablo Vidal, se cuadraba con la iglesia y el gobierno: “Durante el último año las polémicas en que se ha visto el pueblo evangélico ha sido muy doloroso(…) Las personas que se han enriquecido a costa de la fe de los más pobres que están en las iglesias,y que los pastores y los obispos hoy día hayan pedido perdón de rodillas yo lo creo sincero y lo creo necesario (…)Un pueblo evangélico que desde su fe está tratando de sacar a las personas que en la cárcel hoy día están pagando condena y tratar de reinsertarlos en lo social (…) el culto de hoy día avanza en ese sentido. Lo que de verdad es el valor que un evangélico tiene para Chile”
Con respecto a estos acontecimientos de hoy, Bárbara Brito, militante de Pan y Rosas y dirigenta del Partido de Trabajadores Revolcionarios enfatizó: "no puede haber injerencia de las iglesias en las decisiones políticas del estado, esta relación lleva a catástrofes políticas como el fenómeno de los evangélicos y Bolsonaro en Brasil o al financiamiento con recursos públicos a escuelas de orden religioso, ademas de ser estas, francamente anti derechos de las mujeres. Por esto es que desde el PTR impulsamos en nuestro programa la Separación Efectiva de la Iglesia y el Estado y el paso de todos los colegios administrados por la Iglesia, de vuelta al Estado y rechazamos los guiños que el dirigente de RD, Pablo Vidal, ha hecho a esta nociva institución eclesiástica". |