En diálogo con C5N, el candidato presidencial del Frente de Todos, dijo que era un “disparate” que se haya determinado por ley un debate presidencial. El justificativo de Alberto Fernández reside en la crítica situación económica.
“Puede ser un problema porque el presidente va a tener que debatir con tres personas que hacen hincapié en la crisis económica". La realidad es que la crisis económica es el tema fundamental que cruza la situación del país. Lo lógico es entonces que todos los candidatos debatan cuál es el programa y cuáles son las medidas que llevaría adelante en caso de llegar al gobierno.
Como candidato presidencial, Alberto Fernández capitalizó el enorme descontento social con las políticas de ajuste que implementó Macri. Ese enorme rechazo se completa con expectativas en mejorar su situación. Sin embargo, tal como lo vienen adelantando sus referentes económicos y también el propio candidato, la perspectiva general es de ajuste sobre el pueblo trabajador.
Además, en un eventual debate presidencial debería intentar dejar conformes a todos los sectores. Por un lado, a los millones de trabajadores que lo votaron con expectativas de mejorar su nivel de vida. Por el otro, a las grandes empresas, exportadores, bancos y terratenientes que cifran en él la perspectiva de avanzar en el ajuste.
En el debate, al mismo tiempo, quedarían al desnudo las coincidencias fundamentales que existen entre el peronismo y el macrismo. Entre las mismas hay que señalar, por ejemplo, el aval a una devaluación que golpea duramente sobre el salario de las amplias mayorías populares.
Este es uno de los cuestionamientos que viene haciendo Nicolás del Caño, el candidato presidencial del Frente de Izquierda Unidad.
Más en general, en las últimas semanas el candidato presidencial del Frente de Todos, ha venido insistiendo con una agenda conservadora. Hace menos de una semana, desde Tucumán, criticó las movilizaciones y llamó a "no estar en las calles".
En un debate con el referente de la izquierda, Fernández también debería responder, entre otras temas, por su decisión de pagar la deuda contraía con el FMI, a la que que él mismo define como ilegítima e ilegal. |