La Huelga Mundial por el Clima ya se transformó en la acción más importante de la historia contra el calentamiento global, con más de cuatro millones de personas movilizadas alrededor del mundo. El epicentro fue Nueva York en Estados Unidos, donde sesionó la Cumbre de la ONU para debatir las consecuencias de la contaminación ambiental. Pero también hubo enormes movilizaciones con cientos de miles de jóvenes en cientos de países.
Este viernes 27 de septiembre finaliza la semana de movilizaciones y en Buenos Aires está convocada la marcha desde Plaza de Mayo a Congreso a las 16hs.
Esta juventud que sale a las calles entiende que este sistema no le ofrece absolutamente nada, ve que su futuro fue descartado y se rebela saliendo a luchar. Los niveles extremos de destrucción de recursos naturales y contaminación ambiental es lo que genera que hasta niños de 12 años se movilicen.
Greta Thunberg dijo que si todos somos responsables de la crisis climática, entonces nadie lo es. Expresando que esta generación de jóvenes ve responsables claros: unos pocos empresarios que manejan los hilos de la economía del mundo para enriquecerse.
Hay una juventud que ve y denuncia que va contra los intereses de los grandes capitalistas y sus gobiernos avanzar en una transición energética o ecológica, porque afectaría las ganancias de las petroleras, de los pulpos del agro, las mineras y los banqueros especuladores.
La izquierda propone que esa visión y denuncias sean las acciones que hagan realidad una transformación profunda del sistema. Vimos el ejemplo de Macron en Francia que busca hacer pagar al pueblo trabajador los costos de la transición con impuestos que caen sobre sus hombros. Los costos para salir de la crisis socio-ecológica los tienen que pagar los mismos que la generaron: los capitalistas.
El modelo extractivista de saqueo y contaminación ya tiene sus candidatos, para seguir robando nuestro futuro y hundirnos en la dependencia. El Frente de Izquierda – Unidad está en cada denuncia y acción por la defensa de nuestros recursos y bienes naturales, junto a las comunidades en conflicto.
Por eso de la exigencia a los gobiernos hace falta pasar a la unidad de la juventud con los trabajadores y con el movimiento de mujeres, la experiencia muestra que ni las grandes corporaciones ni sus políticos y Estados que gobiernan están dispuestos a tomar medidas para salir de esta crisis. En las calles, movilizados, generando paros y la unidad obrera y popular.
Este viernes en Buenos Aires seamos miles en las calles para sumarnos a la #ClimateStrike porque el problema del clima, es el sistema.
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