Este miércoles se han iniciado las ‘Marchas por la libertad’, convocadas
por las organizaciones de la sociedad civil Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, en respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes independentistas.
Las marchas, que llegarán a Barcelona el próximo viernes, están formada por diferentes columnas que salen de cinco ciudades catalanas como son Girona, Berga, Vic, Tarragona y Tàrrega. El mismo viernes coincidirán con la huelga general convocada por los sindicatos IAC e Intersindical-CSC y la manifestación de la tarde, la cual se prevé como una acción masiva nuevamente.
Mientras el presidente de la Generalidad de Cataluña, Quim Torra, y el conseller d’Interior (ministro del Interior), Manel Buch, se reúnen de urgencia para tratar de sofocar las movilizaciones de estos días, en las que los Mossos d’Esquadra (policías catalanes) han reprimido duramente, se pone en marcha una nueva acción inspirada en la multitudinaria Marcha de la Libertad de 1976, la histórica protesta que tenia como principales exigencias la amnistía, las libertades y la recuperación del estatuto de autonomía.
Por su parte, los Comités de Defensa de la República (CDR, que surgieron a nivel territorial después del referéndum por la independencia de 2017) anunciaron una sexta columna que saldrá desde Castelldefels el tercer día de las marchas y confluirá también con las otras columnas durante la huelga general del viernes.
Las masivas movilizaciones que empezaron este lunes al conocerse la sentencia hacia los líderes independentistas, siguen extendiéndose por toda Cataluña, a pesar de las duras cargas y la represión de los Mossos en ciudades como Barcelona, Girona o Sabadell, en las cuales se escucharon cánticos como "Buch y Torra dimisió" y "los Mossos no son la nostra policia".
El Gobierno de Quim Torra justifica esta brutal represión alegando que de no hacerlo, supondría un riesgo de que se les trate de imputar un delito de sedición. Así lo confirmaba el mismo conseller d’Interior, Manel Buch. De esta manera el Gobierno, más allá de sus discursos contra la sentencia, se presenta, mediante los Mossos d’Esquadra, como parte del engranaje del nuevo marco represivo en el que el derecho de manifestación, reunión y libertad de expresión quedan aplastados. |