Desde hace varias décadas, en especial en los últimos años, las instituciones han tratado de desmantelar los derechos laborales de todo trabajador, incluyendo los contratos colectivos, violando así la Ley Federal del Trabajo, imponiendo en cada uno de los lugares de desarrollo laboral nuevas reglas, normas y políticas que favorecen directamente a la institución y precarizan nuestras condiciones laborales.
Esta es una problemática que no solo se tiene a nivel nacional, sino que se ha extendido en un marco general hasta llegar al contexto internacional, impulsado directamente por el FMI.
Los grandes aumentos en la canasta alimenticia, el transporte, los combustibles y el gran índice de desempleo aunado a los bajos y desgastados salarios de los trabajadores, demuestran lo contrario, generando pobreza y molestias a los trabajadores que en estos últimos días han salido a la calle a manifestarse en contra de los gobiernos y los planes del FMI por todo el continente.
Los mecanismos que han empleado los diferentes gobiernos han atentado en contra de los salarios de los trabajadores, creando una gran disminución de estos, impuestos o reflejados en el tope salarial que se da año con año.
Un sí a la huelga no está demás
Los trabajadores tienen que hacer valer el costo de las actividades que desarrollan en sus centros de trabajo, para salvaguardar y proteger su salud y su economía. Recordemos que las y los trabajadores tenemos derechos y se encuentran fundamentados los contratos colectivos.
Claro ejemplo de un sí a la huelga es lo que está pasando en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), que después de salir de la huelga más larga de su historia, con tan solo 93 días de huelga por parte de los trabajadores sindicalizados.
Las autoridades siguen con un juego autoritario, impulsado por un gobierno neoliberal que trae consigo políticas anti obreras y el desmantelamiento del sector de trabajadores sindicalizados, para lo cual argumenta que el país se encuentra en crisis y por eso se aplica una austeridad republicana.
¿Pero en qué consiste esta austeridad republicana?
La supuesta austeridad republicana, menciona el gobierno, es reducir los salarios a los altos funcionarios de las diferentes instituciones, ¿qué pasa con esto? Los comentarios solo son en teoría, porque en la práctica es diferente, así como los diputados, senadores y demás funcionarios siguen ganando lo mismo. En la UAM, el Rector General, el Secretarios General, así como los Rectores de Unidad y Secretarios de Unidad siguen con los mismos altos sueldos con que siempre se han manejado, sin mencionar a los coordinadores y secretarios de carreras y divisiones, los cuales siguen haciendo hincapié de que su salario es bajo.
Pero no conformes con esto, piden que no haya aumento al sector vulnerable de trabajadores sindicalizados.
Hace algunos días, los funcionarios de la Universidad presentaron al Sindicato una propuesta salarial para atender el rezago que se tienen en este momento y que data de hace varias décadas. Para la formulación de esta propuesta, menciona la Universidad, que se han tomado en cuenta, como referencia, tabuladores de otras instituciones públicas de educación superior, cuyos puestos guardan gran similitud a los de la UAM. Esta propuesta se ha generado a partir del día 05 de mayo de 2019, con el anterior emplazamiento a huelga.
Pero esta propuesta no es más que un insulto para los trabajadores de base, ya que el supuesto aumento que ofrece la UAM, en todos los casos es indecoroso, ejemplo claro es el de los compañeros auxiliares de limpieza, los cuales obtendrán un incremento de 58 centavos por día o 17.25 pesos mensuales, los vigilantes que recibirán un incremento de 2.71 pesos por día o 81.30 pesos mensuales, el caso de las secretarias que su incremento será de 1.77 pesos por día o 52.25 por mensualidad.
Es de notar que el supuesto incremento que ofrece la UAM en su propuesta es básicamente una carcajada de los altos funcionarios como el Rector y el mismo Secretario General.
Y así podemos hablar de más puestos como el de técnico en mantenimiento, oficial de mantenimiento, las secretarias bilingües, ayudante de biblioteca, asistente educativa, enfermera, laboratoristas, educadoras, técnico contable, entre otros. Es de notar que el supuesto incremento que ofrece la UAM en su propuesta es básicamente una carcajada de los altos funcionarios como el Rector y el mismo Secretario General.
Es de suma importancia notar que la propuesta realizada por la universidad no satisface en nada a los trabajadores de base, ya que con el supuesto aumento no alcanza para subsanar el costo de la canasta básica, el transporte y el combustible que a diario se utiliza y consume, ya que éstos, día a día van en aumento.
También es importante mencionar que después de una larga huelga, parece ser que a la Universidad no le interesa en lo absoluto favorecer al trabajador de base, violentando de esta manera el CCT vigente, generando conductas discriminatorias y hostigamiento contra los trabajadores de base.
Por la unidad de los sindicatos en la lucha
Ahora bien, en vista de esto, se observa que se avecina un inminente emplazamiento a huelga por parte de los trabajadores de base que ya están cansados de las constantes burlas por parte de la universidad.
Se puede mencionar que, durante la huelga pasada, el apoyo de los diferentes sindicatos nacionales e internacionales se hizo notar en cierta medida. Entonces, si el SITUAM emplaza a huelga para este 1° de febrero de 2020, tendríamos que pelear por un ámbito de huelga nacional apoyada por los diferentes sindicatos de educación superior y media superior en busca de una mejora salarial, laboral y por el respeto de los trabajadores y los diferentes contratos colectivos por los que se rigen. Esto se debe a que el tope salarial afecta a todos los trabajadores de base, y sabemos bien que este tope viene impuesto por el Gobierno Federal.
Si se realiza una huelga nacional, el Gobierno Federal se verá envuelto en una crisis por la parálisis de los sindicatos, los cuales han sido afectados desde hace varias décadas y que son el motor y parte fundamental de la economía en México.
Además, una huelga nacional otorgaría una fuerza incalculable y gran valor al sector sindicalista, para poder sobresalir en temas de gran importancia a nivel nacional.
A modo de conclusión, es importante pensar en el lugar en que estamos situados para poder generar un replanteamiento acerca de las políticas con las que el Gobierno Federal se está manejando y está imponiendo a los diferentes sectores de trabajadores sindicalizados, los cuales están inmersos en una lucha constante con los funcionarios de las diferentes instituciones que toman una postura autoritaria e irrisoria en contra de los trabajadores.
Es por esto que todos los trabajadores sindicalizados debemos de estar preparados y bien organizados, formulando políticas internas para poder combatir las imposiciones de las instituciones y al mismo Gobierno Federal, generando metodologías importantes con grandes desarrollos en el ámbito sindical para el fomento de la lucha obrera.
|