Hace unos minutos el presidente Piñera dio una serie de anuncios desde La Moneda, presionado por la jornada de marchas históricas de más de 2 millones de personas en todo el país durante el día de ayer, concentrándose, más de 1 millón 200 mil sólo en la Región Metropolitana, un hecho con el que el gobierno y la derecha, ha buscado hipócritamente empalmar, habiendo cientos de violentados y abusados, y decenas de muertos a manos de Carabineros y Militares.
Así el multimillonario y cuestionado presidente enfatizó nuevamente en su denominada “agenda social” de migajas y parches en materia de pensiones, la mejora en los ingresos (50 mil pesos al sueldo mínimo), reducción las tarifas de luz, agregando, agua y TAG, reducir medicamentos, la generación de seguros a enfermos crónicos, impuestos a quienes perciben mayores ingresos (No a las grandes empresas del país), y reducir la dietas y sueldos de parlamentarios y altos funcionarios del Estado.
Estos anuncios de Piñera, claramente se encuentran en el marco de instalar un clima de “normalización” como refirió él mismo, y haciendo anuncios para hipócritamente dar un mensaje diálogo con la ciudadanía y la enorme represión que tiene hoydía militarizado prácticamente todo el país. Por eso a su vez señaló la posibilidad de deponer los estados de emergencias en distintas regiones y localidades a nivel nacional a partir de las 24:00 del día domingo, a criterio de los encargados de Defensa en esta situación excepcional.
Por último señala poner a disposición los cargos de los distintos ministros de su gabinete, otra jugada para intentar conversar con la población, buscando una revalidación del gobierno y del régimen, por medio de una reconfiguración ministerial, una artimañana para intentar descomprimir el malestar social, por medio de la reoxigenación de nuevas caras.
El gobierno está acorralado, y está buscando salvarse como puede, pero tiene mucho que perder tras más de 30 años de impunidad empresarial, acrecentando la precariedad de la vida del pueblo trabajador a través de la privatización de nuestros derechos como educación, salud, vivienda, pensiones, etc. Piñera ha vuelto a ofrecernos las mismas migajas después de una jornada de movilización histórica, agregando solamente la posibilidad de deponer los Estados de emergencia, presionado por el cuestionamiento generalizado a las violaciones de DD.HH por parte de militares y Carabineros, y colocando en bandeja las cabezas de su gabinete ministerial.
El gobierno y los medios de comunicación tradicionales quieren que volvamos lo más pronto a la “normalidad”, habiendo decenas de muertos y cientos de violentados por la policía y las Fuerzas Armadas, es un fiasco.
La desconfianza en el gobierno debe mantenerse, ante un gobierno que sólo quiere reformar nuestros derechos que de por sí están hecho añicos, y que avancemos hacia una “agenda social” por en encima de nuestros muertos y heridos de manera brutal.
No caer en la trampa del diálogo de Piñera. Podemos tumbar a este gobierno con la fuerza de las calles, a través de una huelga general continua, apoyada en la potencialidad de los trabajadores, estudiantes, mujeres, mapuche, pobladores, y todos aquellos sectores que hoy salen expresar su rabia frente a década de miserias producto de este sistema de explotación y desigualdad nefasto. La “oposición”, mientras legisla en el parlamento –incluído el Partido Comunista y el Frente Amplio- nos quiere hacer creer que hay un puñado de demandas concretas para ahora, y las cuestiones más profundas como Asamblea Constituyente, son para un futuro indeterminado ¡Eso es mentira!¡Asamblea Constituyente Libre y Soberana sobre las ruinas de este régimen de empresarios y corruptos! |