Cruzando la cordillera se escuchan los ruidos del pueblo moviéndose,
Saltan molinetes de los metros los niños con sus mochilas,
levantan barricadas los hombres,
las mujeres tiran con piedras a los carabineros
y los pacos, que violan y matan a la gente en lo que tarda un presidente democrático en firmar un decreto.
Corre y grita el pueblo chileno.
Arrastran heridos para salvarlos,
colman los parques,
las calles, los edificios públicos.
La plaza Italia ya no es más lo que era. Ese pueblo ya no es el mismo.
América latina ya no será igual.
El ruido de un pueblo enfurecido llega a los oídos del mundo.
Grita Chile, Ecuador, Haiti, Venezuela, Argentina.
El pueblo grita porque se cansó de callar.
¿No es acaso más violento el que genera las condiciones para que exista esa violencia?
Chile pone de pie al continente.
Huelga general!!! Se escuchan en las sales del pacífico
Los patrones, banqueros, terratenientes escuchan lo paralizante de la melodía de esta enorme sirena que es la clase obrera mundial.
Tiemblan. |