El jueves 7 los docentes de Chubut que se encontraban manifestando frente a la legislatura fueron duramente reprimidos, luego de un conflicto que lleva más de 4 meses. Es que gobernador Arcioni, integrante del Frente de Todos, ha tenido como única respuesta a los legítimos reclamos de los trabajadores la represión, las amenazas, descuentos y patotas.
La represión incluyó la golpiza y la detención del secretario general del sindicato docente ATECH, Santiago Goodman. Ante estos hechos la Ctera envió un comunicado en el que llamaba a un paro nacional en repudio a la represión que contó con una adhesión masiva.
La mañana de este viernes 8 comenzó con una enorme bandera marrón que ondeaba frente al obelisco con las leyendas “Todo el apoyo a los docentes de Chubut” y “CTERA: necesitamos plan de lucha nacional”. En ella se expresaba el contenido de la convocatoria que realizaron los Sutebas conducidos por la multicolor, el sindicato Ademys, y la oposición de izquierda en UTE y que llamaba a no hacer un paro dominguero ni aislado, sino a movilizarse y darle continuidad al plan de lucha.
El paro y la exigencia de la continuidad del plan de lucha hasta el triunfo de los docentes
Todos los oradores del acto que se realizó frente a una vallada Casa de Chubut coincidieron en reivindicar el paro como una medida elemental ante la represión a docentes. Pero también coincidieron en que esta medida llega tarde, ya que la lucha de Chubut lleva más de cuatro meses y la conducción de Ctera la ha dejado aislada.
Como señaló Nathalia González Seligra dirigente docente y diputada nacional (MC) por el Frente de Izquierda, al referirse a la conducción nacional del gremio docente: “llamaron a 3 paros con este, siempre ante la muerte y la represión. Parece ser que la lucha por la dignidad del salario docente, por la dignidad de las condiciones de vida de nuestros alumnos y sus familias y de todos los trabajadores no son una causa suficiente para esta burocracia que ha dejado pasar todo el ajuste de Macri”.
Acto seguido exigió la continuidad del plan de lucha y llamó a extender la lucha a todo el país, ya que “Macri se va, pero el FMI se queda” y señaló que es imposible cumplir con el FMI y con el pueblo trabajador al mismo tiempo, y que el único camino para frenar el ajuste es la pelea de todos los trabajadores en las calles.
La rebelión en Chile dijo presente y fue puesta como ejemplo
Las desigualdades en nuestro continente se vienen profundizando año tras año. El pueblo chileno dijo basta. Comenzando por los estudiantes secundarios, la bronca acumulada durante 30 años de ajuste, desigualdad y represión se transformó en rebelión popular.
Los docentes movilizados en la capital argentina enviaron su saludo a sus compañeros de clase chilenos, a quienes tomaron como ejemplo: “tenemos que mandarles un gran abrazo a esos docentes, compañeros, hermanos de Chile que han puesto a disposición sus sindicatos, los han abierto para alojar a los heridos de la represión”.
Enviaron su apoyo a quienes quieren terminar con el régimen heredado de la dictadura pinochetista señalando que Piñera tiene que caer, y cerrando con una frase que resume la perspectiva que tienen que tener las luchas en todo el continente contra el sistema capitalista, su explotación y opresión, y sus desigualdades: “Chile es el camino”.
Unidad de los trabajadores: el apoyo a Kimberly-Clark
El acto cerró con los trabajadores de Kimberly-Clark y su comisión de mujeres que denunciaron el cierre de su planta, y comentaron la lucha que vienen llevando adelante hace varias semanas. Al igual que los docentes se mostraron solidarios con la lucha de Chubut y pusieron como ejemplo la rebelión en Chile. Fueron recibidos con el cántico que ya se ha vuelto un clásico en el último tiempo: “unidad de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode”.
Terminado el acto la columna se movilizó a la intersección de Avenida de Mayo y 9 de Julio donde realizaron un corte todos juntos por los obreros papeleros en lucha. |