Durante la noche de este lunes, una fuerte ola represiva azotó a dos poblaciones de la ciudad de Antofagasta.
La escalada ola represiva se expresa con la línea criminalizadora del gobierno y por parte de las autoridades locales, donde la alcaldesa de la ciudad Karen Rojo, respaldó la represión justificando inclusive el atropello de manifestantes el pasado 21 de noviembre.
La represión en la población Bonilla sufrió golpizas de parte de Carabineros y cerca de 30 lesionados por perdigones, según informó la comisión de auxilio del Comité y Resguardo de Antofagasta, quienes también denunciaron represión y disparos de perdigones a quema ropa.
En la población Miramar, la represión fue con disparos a quema ropa de parte de Carabineros y bombas de gases lacrimógenos hacia las residencias. Sin embargo, cerca de 200 pobladores, trabajadores y estudiantes se unieron y resistieron a la represión, logrando echar a Carabineros de la población.
Nathaly Flores, dirigenta nacional de Easy y también parte del Comité, junto a joven de la comisión de auxilio denuncian la atención de 2 heridos, de 18 y 14 años, uno con heridas en el cráneo, las cuales necesitaban sutura por lo que fue trasladado a la Toma de Área Clínica, otra sede del Comité de Emergencia y Resguardo, para luego ser llevado a un centro de asistencia médica por fractura en una de sus extremidades.
Esto se contrapone totalmente con lo denunciado en redes sociales del Comité de emergencia, donde una madre con su hija de 14 años denuncian que en marcha pacífica la menor fue golpeada por carabineros, para luego ser detenida.
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