Ernesto Zippo
| Trabajador de Correo Argentino | MAC Rio Gallegos - Sta Cruz
Próximo al centenario de las huelgas de 1920-1921, que Osvaldo Bayer investigó y sacó de las sombras del discurso oficial bajo el nombre de La Patagonia Rebelde, hoy está en un debate. Es la disyuntiva de reivindicar la huelga obrera tomando las luchas actuales de los trabajadores y sus reclamos o tan solo hacer un discurso vacío, sordo y mezquino por parte del gobierno provincial de Alicia Kirchner.
Días atrás hubieron hechos importantes en Río Gallegos y Calafate, con visitas históricas como la de Ana Bayer (hija del periodista y escritor Osvaldo Bayer), Isabel Soto (hija del dirigente obrero de la Patagonia Rebelde, Antonio Canalejo Soto o más conocido como el Gallego Soto) y junto a ellas se sumó el destacado poeta y novelista de Punta Arenas (Chile), Pavel Oyarzún Díaz. Fueron invitados por la recientemente surgida e independiente Comisión por la Memoria de las Huelgas de 1920-1921 de Río Gallegos, junto a la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, ADOSAC y La Poderosa.
Entre la exposición de fotos que organizó la comisión independiente el 29 de noviembre pasado, comenzó un ciclo de actividades que buscó la tarea de abrir una reflexión acerca del significado que tiene en el presente las huelgas y los mil quinientos peones que fueron fusilados por el ejército argentino en 1921. La muestra impactaba por las imágenes de la organización obrera luchando por sus derechos, en una provincia mucho más inhóspita que hoy y fue un gran trabajo de las y los curadores del evento. Para la inauguración contaron con la presencia de la banda de rock punk Sin Fronteras, quienes homenajearon la lucha obrera de aquellos huelguistas.
El 5 de diciembre se hizo una charla a sala llena, con la participación de Ana Bayer, Isabel Soto y Pavel Oyarzún Díaz en las instalaciones de la UNPA. Nunca antes hubo una actividad con tanta concurrencia entre jóvenes y público en general que participó con intervenciones emotivas. La realidad es que los sucesos que derivaron en la masacre obrera más cruenta luego del genocidio de la dictadura de 1976 es muy sentida en Santa Cruz y la región chilena de Magallanes.
Entre algunos momentos a destacar fue el reencuentro de Ana e Isabel. Ellas no se veían desde hace 45 años cuando participaron en las filmaciones de la película dirigida por Héctor Olivera y Osvaldo Bayer llamada La Patagonia Rebelde (1974). Ellas se vieron y se fundieron en un abrazo fuerte que conmovió a los testigos del momento. Otro momento fue la sorpresa del escritor Pavel, por la nieta del vasco Zurutuza (uno de los huelguistas que se fugó junto al Gallego Soto de la masacre de la estancia La Anita). Liliana Zurutuza llegó y le agradeció enormemente haber mencionado en su novela “El Paso del Diablo” a su abuelo.
Iniciada la charla hubo análisis sobre hacia dónde ir como escritores, como estudiantes, historiadores o trabajadores con el significado de la lucha de aquellos peones de un siglo atrás. Sobre cómo en la actualidad se sigue oprimiendo a los trabajadores actuales de Santa Cruz por parte del gobierno provincial o de manera similar ocurre con los peones y los estancieros del interior de Santa Cruz. En la región de Magallanes (Chile) pasa lo mismo y un mes atrás fue derribada de la plaza central de Punta Arenas la estatua del nefasto personaje José Menéndez y puesto su busto debajo de la estatua del Indio Patagón que las propias huestes de Menéndez masacró para acrecentar sus riquezas. Ocurrió durante la revuelta del pueblo chileno de norte a sur y no escapó al debate mencionado.
Ana Bayer además presentó su film “Mi Viejo Rebelde” que evoca a su padre desde una perspectiva muy íntima, al punto que son aspectos desconocidos de Osvaldo. En una conclusión personal puedo decir que hasta los últimos días de su vida fue un investigador comprometido con las causas del pueblo más castigado por el sistema y por sobre todo con una enorme esperanza en que quienes enfrenten las injusticias lograrán vencer algún día.
El día 6 de diciembre hubo un evento cultural en el barrio Madres a la Lucha de Río Gallegos surgido entre el basural por pobladores que reclamaban una vivienda digna y en su gran mayoría son albañiles o sirvientas de las casa más pudientes de la ciudad. Gran parte de las familias llegaron durante la década ganada buscando mejor futuro y se encontraron con una realidad opuesta, con mucha discriminación, las necesidades básicas insatisfechas y trabajo precario. Allí fue Ana Bayer invitada por La Poderosa, junto al Frente de Artistas que trata de ayudar a los vecinos más castigados por la crisis económica. No es difícil de imaginar que Osvaldo Bayer hubiera estado allí compartiendo una charla, leyendo alguna de sus obras y aconsejando a les jóvenes a no bajar los brazos.
Cuando ya finalizaba el ciclo de actividades fuimos hasta El Calafate, para asistir al acto que se realizó el 8 de diciembre pasado. Se cumplían 98 años de los fusilamientos en la estancia la Anita y no es difícil sentir un nudo en la garganta y imaginarse que ante tanta belleza del paisaje cordillerano ocurrieran esos trágicos momentos de fosas comunes y miradas resignadas de los peones próximos a su destino. Se estima que fueron ejecutados entre 80 y 180 obreros rurales y es probable que nunca se sepa el número exacto, ni se encuentren sus restos. En esa misma estancia se fuga Antonio Soto junto a una docena de compañeros hacia Chile, luego de ser derrotados en la asamblea que decide rendirse ante las tropas del capitán Viñas Ibarra del 10 de caballería.
Viajamos las y los integrantes de la comisión junto a Ana Bayer e Isabel Soto. La misma Isabel antes de llegar al cenotafio, se bajó del vehículo en el que viajaba frente a la estancia La Anita y miró como buscando alguna figura de su padre y sus compañeros antes del trágico desenlace.
En el cenotafio que recuerda los hechos de La Anita se estaba por realizar el acto. Pero para sorpresa de la comisión que esperaba participar con un discurso junto a los otros invitados, fue burdamente censurada por uno de los organizadores llamado Carlos Cobelo muy alineado al gobierno provincial y al intendente Belloni de El Calafate. Junto a la organización kirchnerista que se llama Mesa de las Huelgas Patagónicas de 1920-1921 se apropiaron del acto transformándolo en algo tan alejado de la realidad de los trabajadores, vergonzosamente convertido en algo menos que un pedazo de bronce ya opacado de falsos relatos. Es que los oradores no paraban de hacer loas al gobierno provincial que hizo monumentos y una ley que declara como feriado provincial el 7 de diciembre en homenaje a los fusilamientos (cuando en verdad los fusilamientos se consumaron el 8 de diciembre). Pero nada dicen las penurias de las y los trabajadores docentes, municipales, estatales, jubilados, desocupados, precarizados y hasta los actuales peones del campo.
Es por eso que fue negado el discurso de la Comisión por las Memoria de las Huelgas de 1920-1921 de Río Gallegos. Hubiera incomodado que se dijera la verdad actual y como el oficialismo hace un doble discurso vacío de contenido, que ni siquiera en las escuelas se estudia realmente lo que sucedió en 1921, a pesar de que hay una ley que lo exige. Quizás ocurra porque debería dar explicaciones de cómo quienes gobiernan cerca de 30 años no respetan los reclamos de los trabajadores y hay cerca de 200 procesados por luchar en Santa Cruz, sin contar la numerosas represiones que hubo en Caleta Olivia, Las Heras, Pico Truncado, cuando los desocupados o las y los trabajadores reclaman mejoras salariales o laborales.
Recientemente la gobernadora Alicia Kirchner, luego de asumir su segundo mandato afirmó que no habrá aumento salarial para ningún trabajador de la administración pública, mientras el poder adquisitivo se licua día a día, con la complicidad de las grandes cadenas de supermercados como La Anónima (de los Menéndez-Braun) y la precarización laboral aumento de manera alarmante.
Las nuevas fuentes de trabajo que surgen, son bajo contratos precarizados o la nueva modalidad de monotributistas, que abarca desde la administración pública, hasta la minería y el petróleo. Y el gobierno provincial es cómplice de esas políticas que dilapidan los derechos laborales y el índice de pobreza ronda en casi un 20 por ciento en Santa Cruz. Incluso en la ciudad capital de Río Gallegos es de un 22, 7 por ciento y en cantidad de pobres es alrededor de 27 mil habitantes, según datos del INDEC. En el trabajo rural no hay datos precisos, pero las condiciones de trabajo de los actuales peones del campo es de una vulnerabilidad desesperante, sin ningún tipo de cobertura social que los proteja y con necesidades básicas insatisfechas.
Aquí parte el debate cómo y desde donde analizar la huelgas patagónicas. Hay sectores que verdaderamente toman la bandera de lucha de aquellos obreros (entre esas organizaciones está la comisión independiente), docentes, petroleros, jubilados, estatales, municipales, trabajadores de la salud y las y los trabajadores del carbón, que incluso a veces lo hacen contra los pactos de sus conducciones gremiales.