El movimiento huelguístico contra la reforma jubilatoria de Macron se está endureciendo en las refinerías. En la mañana de este martes, acompañando el llamado a la jornada de lucha nacional, hubo piquetes de huelga en los portones de varias de las principales refinerías. Los trabajadores de al menos 5 de las 8 refinerías del país se encuentran en huelga indeterminada y es posible que la paralización en un total de 7 termine por provocar una escasez de combustible en todo el país.
Se trata de unos de los sectores estratégicos de la producción y parte de los trabajadores de las empresas privadas que se sumaron a la huelga y al movimiento contra la reforma jubilatoria de Macron. El pasado 10 de diciembre, siete de las ocho refinerías francesas paralizaron la producción y participaron de las marchas. En la refinería de La Mède, por ejemplo, la tasa de huelga fue del 90%. Con el correr de los días los trabajadores de un número mayor de refinerías fue pasando de la paralización en las jornadas de lucha llamadas por los sindicatos a una huelga por tiempo indeterminado.
Este 17 de diciembre, se sumó una quinta refinería al movimiento de huelgas renovables. Así, las refinerías Total de La Mède, Normandía, Pétroinéos Lavéra y la refinería Grandpuits se unieron a la huelga indeterminada de la refinería Donges en Loire Atlantique. Según la cuenta Nantes Révoltés, el movimiento en este sector vio una convergencia entre los trabajadores y los chalecos amarillos, que vinieron a prestar su apoyo.
Esta mañana, hubo bloqueos en varias de las principales refinerías. El el caso de la de Saint Nazaire en donde los huelguistas impidieron la salida de camiones.
En este sector estratégico el impacto de la huelga está empezando a mostrar la capacidad de paralización de los trabajadores. Según la CGT, la escasez de combustible es casi inevitable en 7 de las 8 refinerías francesas, y podría repercutir en todo el país durante los próximos días. |