Esta tarde se reunieron dirigentes sindicales con el gabinete de Alberto Fernández en la Casa Rosada, y luego de tres horas hicieron un anuncio, que en realidad no dice nada concreto para los trabajadores.
De la reunión participaron el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y el secretario de Desarrollo Estratégico, Gustavo Beliz. Por parte de la CGT estuvieron Héctor Daer (Sanidad), Gerardo Martínez (Construcción), Sergio Palazzo (Bancarios), y también por la CTA, Hugo Yasky (CTA de los Argentinos) y Hugo Godoy (CTA Autónoma). Además participaron Armando Cavalieri, Roberto Baradel, Antonio Caló, Carlos Acuña, Omar Viviani y José Luis Lingeri.
El acuerdo que presentaron como una novedad consistiría en un aumento de suma fija para los trabajadores del sector privado, sin embargo no se anuncio cuál sería el monto. Lo que sí trascendió es que será un aumento a cuenta de futuras paritarias, es decir, no para recomponer lo que se perdió este año, sino para aumentar menos en el 2020. Además el anuncio de un aumento para los estatales quedaría para después, en una segunda etapa.
Aunque Alberto Fernández señaló a los jubilados y a los estatales durante su campaña y asunción presidencial como uno de los sectores que más perdió durante el macrismo y sería urgente recomponer, las medidas de esta semana serían lo contrario: los estatales a seguir esperando, los jubilados se quedan sin movilidad por seis meses.
El contexto de la reunión es el debate la ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, que plantea en el artículo 54 que faculta al Poder Ejecutivo a “disponer en forma obligatoria que los empleadores del sector privado abonen a sus trabajadores incrementos salariales mínimos”. Una ley que también baja las retenciones a las petroleras y mineras, pero elimina la movilidad jubilatoria. Todo a medida de poder sentarse a negociar con el FMI.
Si la nueva ley confirma las intenciones del gobierno los próximos meses es mejorar las condiciones para pagarle al FMI a costa de que los trabajadores sigan rezagados, los sindicalistas no ahorraron palabras para demostrar su apoyo y sus lealtades.
Las centrales sindicales, empezando por la CGT, dejaron sentada posición acordando que hay que “pagar lo que el país esté en condiciones de afrontar” en relación a la negociación del gobierno con el FMI respecto la deuda externa. Pagarle al FMI, si. Aumento de lo que perdieron los trabajadores bajo el macrismo y prohibición de los despidos, te la debo.
Sobre Yasky dijo al respecto: “se estableció la decisión de dar prioridad a los empleados del sector privado y posteriormente a los estatales”.
La pérdida del poder de compra del salario en el empleo privado formal se aproxima al 20 % entre noviembre de 2015 y octubre de 2019. Entre los empleados públicos nacionales el retroceso del poder de compra supera el 30 % en la gestión Cambiemos.
Además, trascendió que hubo reconocimiento al gobierno por la disposición que determina doble indemnización a los despidos, ni siquiera pidiendo que se prohiban para terminar con el crecimiento de la desocupación que continúa.
Sin montos, sin recomposición de lo perdido durante la era Macri, sin los estatales, y sin prohibición de los despidos. Las centrales sindicales acuerdan postergar las necesidades urgentes de los trabajadores, como alcanzar una canasta básica alimentaria, o garantizar trabajo efectivo.
Prioridades claras conservan la amistad. |