En línea con la “solidaridad” que se le exigió a los jubilados con la ley previsional recientemente modificada, ahora el consejo deliberante matancero le exige a los vecinos que "entiedan" que el municipio debe recaudar. Imposiciones que de ninguna manera se hacen a grandes empresas como Klaukol o la CEAMSE que facturan millones, y tienen vía libre para ensuciar y contaminar los barrios. Cosa que también los vecinos “deben entender”, y asumir con su salud y sus recursos las consecuencias de la contminación.
La medida fue aprobada con el voto de 18 concejales del oficialismo. Los 4 legisladores del macrismo presentes votaron en contra. Y Miguel Saredi, del monobloque Partido Federal, estuvo ausente. Durante la semana el macrismo hizo mucha propaganda contra la suba de las tasas municipales, como si no hubiesen sido hace unos pocos dias nomás, parte del gobierno que aumentó todas las tarifas dandole a las privatizadas enormes ganancias en dólares. Caraduras.
La Matanza es un distrito muy desigual. En las localidades más alejadas de la capital federal es moneda corriente la falta de servicios básicos como el acceso a cloacas, agua potable, gas natural e incluso luz eléctrica. Así como también el transporte público que no llega a muchas lugares. No casualmente son también esas mismas localidades las que todos los años sufren las inundaciones, haciéndoles perder cada vez lo poco que tienen. Y es allí donde se concentra la mayor parte de la pobreza, en un distrito donde uno de cada dos niños es pobre.
Si bien las subas no son iguales para todos, ya que varían entre el 20% y el 35% de acuerdo a las zonas, son muy desiguales en relación a lo poco que pagan los aportes patronales, las petroleras, la timba financiera y la recientemente derrotada en Mendoza minería. Ni que hablar sobre las altísimas recaudaciones de las empresas de servicios privatizadas durante el menemismo, y mantenidas y subsidiadas durante todos los gobiernos.
También sabemos que parte de este presupuesto irá para las iglesias evangélicas y católica, y su recientemente creada secretaría de culto, mientras que el presupuesto para las mujeres víctimas de violencia de género sigue por el piso.
Aumentar la recaudación es el objetivo. Recordemos que el municipio tiene un plazo fijo por $10.000 millones que aún tiene guardado, pese a que podría utilizarse para obras urgentes, como las que se necesitarían para evitar las inundaciones.
Una nueva muestra sobre quienes son, para el gobierno del Frente de Todos, los que tienen que asumir los costos de la crisis dejada por el macrismo.
|