En declaraciones al Canal 4 de Salta, el director del hospital de Tartagal, Juan Ramón López, informó en el día de ayer que solo el último fin de semana fueron internados 26 niñas y niños en el Hospital de esa localidad. 25 con cuadros de desnutrición aguda, uno con desnutrición crónica.
Mientras, en el Hospital de Santa Victoria Este, siete niñas y niños más se encuentran en estado crítico por la misma causa. Y una mujer wichí acaba de fallecer tras dar a luz en su precaria vivienda en la comunidad Misión Santa María, a 18 kilómetros de Santa Victoria Este.
Tras la muerte de seis niñas y niños por desnutrición en los primeros 26 días del año, la crisis social y sanitaria que sufren las comunidades originarias del chaco salteño no para de agravarse.
El gobierno de Gustavo Sáenz primero, dando muestra de que nada tiene que envidiar a los anteriores gobiernos provinciales en cuanto a racismo, intentó culpabilizar a las propias comunidades por "ser reacias" a la atención médica. Luego, ante la crisis política generada por la muerte de seis niñas y niños, sacando a la luz las condiciones deplorables a las que someten a los pueblos de los departamentos del norte, declaró una emergencia social y sanitaria.
Pero hasta el momento, no se conoce más que el título. Desde este medio, acompañamos todas las demandas de nuestras y nuestros hermanos originarios, y volvemos a decir que no se puede perder un minuto más para tomar todas las medidas necesarias para paliar esta situación. Medidas que tienen que tener como protagonistas de las decisiones y el control de las mismas a las mismas comunidades. |