Esta semana se estrenó “El Bosque de Karadima”, película que narra los abusos de Karadima, la relación entre el poder y la Iglesia Católica del sacerdote de la clase alta en El Bosque y, los encubrimientos dentro de la institución para impedir que las denuncias se hicieran públicas; hasta ahora, la Iglesia Católica ha estado silenciosa sobre la película.
Mientras los abusos sexuales de Karadima siguen impactando a la sociedad en Osorno el Obispo Juan Barros, denunciado por las mismas víctimas como cómplice o al menos encubridor de lo vivían los jóvenes abusados por Karadima, sigue dando misas en el sur, custodiado en muchos casos por Carabineros, guardias privados e incluso perros.
Este domingo 26 un grupo de manifestantes volvió a pronunciarse contra Barros, organizados por el Movimiento Laico de Osorno, que denuncia la presencia de Barros y exige su salida, mientras tanto el Obispo sigue mirando hacia el costado.
Una reciente encuesta señala históricos índices de desconfianza hacia la Iglesia Católica, superiores al 70%, también dan cuenta que un gran sector de la sociedad considera que la Iglesia fue encubridora de los casos de abuso. |