Durante la mañana de este lunes 17 de febrero en el terminal TGN ocurrió un volcamiento de carbón al mar, según las investigaciones iniciadas por la Brigada Investigadora de Delitos contra el medio ambiente de la Policía de Investigaciones (PDI) de Antofagasta el hecho habría ocurrido por una mala maniobra en la motonave.
Cabe destacar que en Mejillones han ocurrido más episodios, el 2016 se produjo una fuga de amoniaco en la empresa Enaex, luego en el 2017 hubo un derrame de ácido sulfúrico en el sector del muelle de Minera Michilla del grupo Luksic, el año siguiente ocurrió un derrame de petróleo desde un barco en el muelle de interacid, el mismo año en agosto la empresa Copec fue responsable de un derrame de hidrocarburo. A estos hechos se suman los casos de intoxicación, que tuvieron lugar en septiembre de 2018, que afectó a varios trabajadores municipales producto de emanaciones de la empresa de explosivos Enaex.
Pese a que no hay claridad de los hechos, sabemos que la responsabilidad está en los empresarios, en quienes tienen el poder sobre el control de los recursos y los medios de producción, son los que deciden sobrecargar la jornada laboral en vez de contratar más trabajadores, lo que los hace más proclives al agotamientos y accidentes, donde se dan situaciones de este tipo, tales como los derrames. Sin embargo además de la problemática de la contaminación potenciada por la precarización del trabajo, está el daño que producen los ritmos frenéticos de producción y el saqueo imparable a los recursos naturales. |