Valeria Yañez
| Actriz Colectivo Artístico Tarea Urgente,
gestora cultural Casa Marx Santiago
Desde el primer día del estallido social en Chile, las y los trabajadores de la FENATS del Hospital Barros Trudeau se movilizaron, iniciando un paro indefinido que se prolongó por más de 55 días, buscando coordinación y organización desde la base. Dando inicio al año político ahora en marzo realizamos una revisión de la gran lucha que protagonizaron para proyectar lo que se viene.
Las y los trabajadores de la FENATS del Hospital Barros Luco estuvieron más de 55 días en paro indefinido en conjunto con los hospitales agrupados en la FENACOR (Federación Nacional Coordinadora de Hospitales Base), que agrupa a los principales hospitales de Santiago: los Hospitales Barros Luco Trudeau, Sótero del Río, San Borja Arriarán, El Pino de San Bernardo, Hospital San Camilo de San Felipe, Hospital El Carmen, CRS de Maipú, CESFAM Cordillera Andina y Los Andes, Hospital Juana Ross de Peñablanca y el Hospital y CESFAM de Llay Llay; además de 11 Consultorios de la Asociación de Funcionarios de la Atención Primaria (AFUSAP) del Servicio de Salud Metropolitano Central. Importante destacar que solo entre los hospitales Sótero del Río y Barros Luco Trudeau se atiende al 51% de la población santiaguina.
Plegándose a la revuelta que inició el viernes 18 de octubre con las evasiones masivas que realizaron los estudiantes, con la invocación del Estado de Emergencia, y la salida de los militares a la calle, recordando lo más crudo de la dictadura militar,la FENATS del Hospital Barros Trudeau decidió sumarse a las movilizaciones, participando activamente del debate nacional y siendo protagonistas también del estallido social que ha remecido las conciencias y cimientos del Chile post dictadura, develando además la profunda crisis del sistema de salud pública del país y buscando todas las vías para amplificar las demandas que fueron discutiendo.
Pero ¿Qué es la FENATS? Es la agrupación de los trabajadores de la salud, que agrupa una enorme mayoría de técnicos en enfermería, que son además la primera línea de los servicios de salud siendo los que tienen el más contacto con los pacientes y quienes deben paliar diariamente las falencias del sistema de salud, a pesar de ser los que perciben los salarios más bajos dentro de los estamentos de funcionarios hospitalarios, que también cuenta a enfermeros y médicos y otras jefaturas.
Sin embargo esta condición de cercanía y conocimiento de la situación real de la salud en Chile es la que permitió que se transformen en parte de esa vanguardia que salió a cuestionar el Chile a la medida de los ricos, con más de 55 días de paro efectivo, asistencia masiva a más de 30 marchas y manifestaciones e impulsando o haciéndose parte de más de 20 acciones de unidad con otros sectores como pobladores, estudiantes y trabajadores de otros sectores, a continuación hacemos un recuento de algunas de las claves de la movilización de las y los trabajadores de la FENATS del Barros Luco, que nos permitan pensar este año 2020 que se viene, y los ejes que guiaron su lucha en perspectiva de todo lo que se avecina para marzo.
Fuera Piñera y Huelga General para conquistar una Asamblea Constituyente Libre y Soberana.
A medida que avanzó la situación política en Chile, mientras Piñera aseguró que “estábamos en guerra” y desató una brutal represión para todos quienes nos movilizamos, llegando a más de 3.700 heridos, más de 400 heridas oculares y más de 2.000 presos políticos, la respuesta del conjunto de la población fue la demanda del “FUERA PIÑERA”, quien representa a toda esa casta políticos empresarios, millonarios y asesinos. Así, con la convicción de que con la sangre de nuestros muertos no se negocia, las y los trabajadores del Barros Luco salieron a enfrentar la dura respuesta del gobierno, viviendo la represión en carne propia: un trabajador recibió un perdigón en la cabeza, otro agua tóxica de guanaco,han sido intimidados por Carabineros al interior del Barros Luco por cuestionar el procedimiento en la constatación de lesiones y varios participan de las Brigadas de Salud que están en plaza dignidad.
Para poder llegar a esta conclusión, Fuera Piñera, en la asamblea discutieron la necesidad de impulsar una gran Huelga General, que fuera efectiva, haciendo un llamado a todos los sectores a paralizar y movilizarse, emplazando a las dirigencias sindicales de la CUT y quienes conforman la Mesa de Unidad Social puedan convocar a paros productivos, pues desde Octubre hasta la fecha, se convocaron a tres ocasiones de Huelga General (23 y 24 de octubre, 12 de noviembre, y 25 y 26 de noviembre) pero sin una preparación desde las bases, y sin la paralización de los sectores estratégicos, como la minería. El 12 de noviembre fue la huelga más efectiva por su combatividad y porque se paralizó la producción en diversos sectores de la economía, aquel día trabajadores del Barros Luco habían realizando una convocatoria a estudiantes, pobladores, trabajadores de la zona sur para agruparse en gran avenida y marchar hasta plaza de la dignidad plegándose al paro.
Estas consignas iban vinculadas a una de las principales reflexiones que realizaron los trabajadores en sus asambleas, que es la necesidad de una Asamblea Constituyente libre y soberana “que responda a las demandas del pueblo, que asuma los poderes legislativo y ejecutivo para conducir a una nueva constitución donde se establezca el derecho a un sistema de salud pública universal, oportuna, que se termine con la salud para ricos y otra para pobres que es lo que quiere perpetuar el actual gobierno y el parlamento”. En sus declaraciones y discusiones pusieron por delante esta demanda, es por ello que cuando el gobierno y los partidos del régimen lanzaron el “Acuerdo por la Paz y Nueva Constitución” las y los trabajadores salieron a debatir este proceso tramposo, pues no se podía concebir con Piñera, quien hasta el día de hoy mantiene la misma represión, en el gobierno, y en un proceso de “Convención Constitucional” que le asegura el poder de veto a la derecha y donde no serían los trabajadores quienes discutirían las demandas y pasos a seguir.
¿Cómo llegaron a discutir esto?
Organización desde las bases
Una de las claves es sin duda la propia organización de las y los trabajadores. La Fenats del Hospital Barros Luco se organiza por medio de asambleas periódicas donde los trabajadores pueden discutir y decidir sobre las problemáticas nacionales y los pasos a seguir.
Junto con ello, si así lo consideran necesario, pueden crear comisiones específicas para llevar a cabo tareas necesarias para la toma de decisiones, como investigar sobre algún tema, o llevar adelante alguna resolución, desde redactar declaraciones hasta confeccionar lienzos, o preparar actividades culturales.
Esto le permitió a los trabajadores responder con rapidez cuando se inició el estallido, asistiendo a los heridos de la represión durante las primeras jornadas de lucha, teniendo un rol destacado el 25 de octubre en la marcha más grande de Chile, cuando recién comenzaban a formarse las brigadas de salud que hoy se encuentran de manera permanente cumpliendo ese rol, donde algunos trabajadores se mantienen hasta el día de hoy participando activamente.
Además de ello, por fuera de todo ánimo gremialista, muchas veces abren sus propias asambleas a otros sectores, como profesores, pobladores, estudiantes y los propios usuarios del hospital con el objetivo de lograr coordinar acciones e intereses comunes. Tal como fue la asamblea del pasado jueves 30 de enero, donde trabajadores y usuarios discutieron sobre la crisis de la salud pública a raíz del reciente corte de luz en el Barros Luco.
El Hospital Barros Luco y el problema de la unidad
Otra de las claves que permitieron que la organización de los trabajadores del Barros Luco fuese reconocida como referente es la activa iniciativa a la hora de buscar unidad, entendiendo que la crisis política y social ya no podía ser resuelta por la misma casta de siempre.
Bajo esa premisa, desde el Barros Luco se impulsaron diferentes instancias en las cuales forjar una unidad real con pobladores, estudiantes y otros sectores de trabajadores, tal como fue el encuentro territorial de la zona sur el 24 de octubre, la asistencia a asamblea con estudiantes secundarios el 21 de noviembre, además de cortes de calle, marchas comunes o otras coordinaciones, siendo el punto más álgido un gran encuentro abierto Fuera Piñera, el 9 de noviembre, una instancia de coordinación entre trabajadores, estudiantes, pobladores y organizaciones de Derechos Humanos, además de contar con la participación del diputado obrero argentino Raúl Godoy y el ex candidato por la presidencia argentina Nicolás del Caño, ambos militantes del Partido de los Trabajadores Socialistas, gracias a lo cual se logró impulsar una campaña internacional en apoyo a la revuelta y en repudio a la represión del gobierno.
Esto no sólo se realizó en el ámbito de la zona sur de Santiago, entre las poblaciones y establecimientos educacionales a su alrededor, sino que también en la propia Plaza Dignidad buscando la coordinación con las brigadas de salud y rescate que operan en la zona cero y también con la toma de la casa central de la Universidad de Chile que sirvió como lugar de resguardo ante la represión policial.
Además de la unidad con otros sectores de trabajadores, es importante dar un lugar destacado a la unidad de los propios trabajadores de la salud, divididos entre numerosas organizaciones sindicales y gremiales, logrando por medio de la Federación Nacional Coordinadora de Bases de la Salud (FENACOOR) la acción conjunta de los trabajadores del Hospital Barros Luco, San Borja Arriarán, Sótero del Río y El Pino, es decir el grueso de la infraestructura de salud de la zona sur de Santiago, en pos de un decidido apoyo al estallido social contra el gobierno de Piñera.
Dicha unidad se tradujo en acciones conjuntas durante el estallido, como actividades político culturales, marchas conjuntas y sobre todo, protestas numerosas frente al Ministerio de Salud (MINSAL), encabezado por el odiado Jorge Mañalich, uno de los defensores más duros del negocio de la salud siendo gerente de la Clínica Las Condes.
Esto contrastó y chocó en varias ocasiones con la línea de las principales federaciones y organizaciones de la salud, como la CONFUSAM o el COLMED, quienes haciendo eco de la línea de la CUT y la Mesa de Unidad Social, no llamaron a paro efectivo ni buscaron desarrollar una unidad con otros sectores que permitiera a los propios trabajadores, y también a estudiantes y pobladores, tomar la iniciativa frente a la represión y los engaños del gobierno y los demás partidos del régimen con total independencia.
De esta forma, la política del Barros Luco logró ser conocida y reconocida en amplios sectores, incluyendo la quinta región en coordinación con el Hospital Gustavo Fricke, donde la represión policial ingresó al establecimiento poniendo en riesgo al conjunto de los pacientes.
Trabajadores plantean una salida a la crisis de la salud pública
De la misma manera, el Barros Luco logró transformarse en referente dentro del ámbito de la salud, no sólo haciéndose parte del trabajo de las brigadas de salud, sino también denunciando abiertamente las irregularidades en la constatación de lesiones por parte de las fuerzas policiales y también las consecuencias de su represión, acompañando e interponiendo denuncias ante el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) por el uso de soda caústica en el agua del guanaco.
Sin embargo, el gran salto se dio a propósito del corte de luz ocurrido en el hospital, poniendo en riesgo 2 operaciones y la cual no fue más que el resultado de años de abandono presupuestario, que tanto las autoridades del gobierno como las del hospital intentaron desligarse de toda responsabilidad planteando un supuesto boicot de parte de lo trabajadores, que fueron quienes denunciaron la situación en primer lugar.
Esto volvió a colocar en el tapete la crisis que vive la salud en Chile, pero al contrario del gobierno y sus figuras, como el integrante de la comisión de salud del parlamentoJavier Macaya, desde la Fenats se le relacionó con los problemas estructurales que arrastra el país y con la necesidad de una Asamblea Constituyente libre y soberana como punto de partida para revertir esta crisis, poniendo en pie un sistema de salud único, gratuito y financiado íntegramente por el estado.
Planteamiento que también se comenzó a discutir entre las propias brigadas de salud, que en los hechos han funcionado como un servicio de urgencias gratuito frente a la represión y persecusión policial en los hospitales, a propósito del primer gran Encuentro Nacional de Brigadas de Salud, del cual también se hicieron parte desde la FENATS.
Mujeres trabajadoras al frente de la rebelión
En el ambito de la salud, como el de la educación, la composición femenina es alta, siendo la mitad de la fuerza de trabajo en el mundo, y el 80% de trabajadores de la salud, y en el contexto de la crisis social que ha vivido el país las mujeres trabajadoras de la salud han estado adelante de las movilizaciones.
Algunas participando de las brigadas de salud en la calle, otras organizando talleres de primeros auxilios en las escuelas, otras en las asambleas organizando conversatorios de la asamblea constituyente, en la confección de lienzos y banderas, en la prensa denunciando el estado de la salud pública, con los megáfonos, inventando cánticos, y en la calle poniendo el cuerpo para defender a estudiantes ante la represión policial.
El 25 de noviembre con un lienzo que decía “con las mujeres trabajadoras al frente, nada quedará impune. FUERA PIÑERA. No más violencia estatal”, organizando también una intervención del colectivo Las Tesis en el frontis del hospital , integrando además un párrafo que decía “el ministro de salud manda al pobre al ataúd”, en la comisaría de san miguel, y también frente al hospital Exequiel González Cortéz dónde las trabajadoras fueron duramente reprimidas por realizar esta denuncia, y ahora se organiza para marzo, la huelga feminista y sus demandas.
Las trabajadoras de la salud han dicho “Es nuestra fuerza la que puede lograr imponer una asamblea constituyente que sea verdaderamente libre y soberana para pelear por todos nuestros derechos. Seamos las trabajadoras las que denunciemos la trampa de la convención” y de este modo se preparan para este nuevo año, pueden ser la chispa a un año de victorias.
Desde su trinchera hacen un llamado a todos los gremios, dirigentes sindicales, federaciones, organizaciones a preparar activamente las movilizaciones del 8 y 9 de Marzo, así como también lo plantearon desde el inicios de la movilización, pues una de las principales lecciones de la gran lucha de las y los trabajadores del Barros Luco ha sido la fuerza y la unidad de la clase trabajadora.
Como medio independiente y que se posiciona a favor de las demandas de los trabajadores y sectores populares nos parece importante destacar estas lecciones pues vemos que marcan el camino a seguir este marzo para alcanzar los objetivos que se siguen demandando en la calle, las cuales apuntan a mejorar nuestras condiciones de vida.
Hoy se está implementando un plebiscito para dirimir si realmente se necesita cambiar la constitución, algo que durante 4 meses se ha gritado en la calle, para luego tratar de desviar toda estas aspiraciones a un proceso plagado de trampas y vetos para los mismos que nos han gobernado durante mas de 30 años y aún se niegan a que sus bolsillos sean tocados. Estas lecciones son una salida para que miles de trabajadores, estudiantes, mapuche y estudiantes puedan tomar sus vidas en sus manos y el cielo por asalto.