Cada vez más parecido a la medida de aislamiento total que en su momento implantó el Gobierno chino en la ciudad de Wuhan, donde comenzó el brote.
El primer ministro, Giuseppe Conte, anunció en un vídeo emitido en directo en sus redes sociales que desde este miércoles decretará el cierre de todas las actividades comerciales salvo los supermercados, las tiendas de alimentación y las farmacias.
Deberán cerrar los locales comerciales como bares, restaurantes, peluquerías, centros de estética y otro tipo de negocios similares en los que no se ofrezcan bienes de primera necesidad.
Hasta el momento, los permisos para salir de casa se justificaban por motivos laborales, de salud o por otras causas de urgencia como hacer la compra de productos de primera necesidad. Los bares y restaurantes podían abrir con algunas limitaciones y solo hasta las seis de la tarde. Fábricas y otros lugares de trabajo permanecían abiertos.
El Gobierno permitía que las principales empresas siguieran produciendo, está situación generó descontento como se expresó en la planta de Fiat Chrysler en Pomigliano, una zona próxima a la ciudad de Nápoles. Allí los trabajadores realizaron un paro espontaneo exigiendo licencia. Los 5000 trabajadores de la planta aseguraron que en la línea de montaje se da una alta posibilidad de contagio y que la empresa no había tomado medidas necesarias ante la crisis sanitaria.
Italia registraba hasta este miércoles 12.462 casos, de los que 5.838 están internados y 1.028, en cuidados intensivos. Los hospitales trabajan al límite de sus fuerzas.
La expansión del virus puso al descubierto el ajuste contra el Sistema Sanitario durante los últimos años, el mismo supera los 37 mil millones de euros, siempre justificado por supuestos ahorros de los gobiernos que se sucedieron.
En esos años se perdieron unos 42.800 operadores de todos los niveles y el nivel de camas ha bajado de 3,9 al 3,2, contra una media europea que bajó en la misma década de 5,7 a 5.
El ajuste sobre el sistema de salud aplicado por gobiernos desde derechistas hasta centroizquierdistas explica la pésima situación para dar respuesta al brote del virus. Ante esto el Gobierno italiano responde con medidas autoritarias y limitación de los derechos de la población, sin resolver el problema de fondo. |