En el Plenario Nacional de la autoproclamada CTA de los Trabajadores conducida por Hugo Yasky, se resolvió no adherir al paro general del 28 de agosto convocado por la CGT Azopardo y la CGT Azul y Blanca. Para justificar la posición contra la huelga Yasky expresó: “En la Argentina de hoy hay una divisoria de aguas que no se puede soslayar, es patria o buitres. Para nosotros no hay opción. (…) Somos una nación que quiere vivir de pie, dignamente, distribuyendo la riqueza entre los que menos tienen y estamos en medio de esa disputa". De esta manera el discurso de la CTA kirchnerista hace suyo el argumento oficial que repite Capitanich en sus conferencias matutinas que acusa a la convocatoria de funcional a los intereses buitres –mientras los buitres “blancos” de Fintech y Soros son alabados como amigos de la patria. Pero además, poco importa para Yasky que el paro sea contra el impuesto al salario y la carestía de la vida provocada por la devaluación que hicieron los kirchneristas, medios por los cuales los capitalistas y su Estado se quedan con la mayor tajada de la renta nacional en detrimento de los trabajadores y los pobres de la ciudad y el campo.
Yasky trajo a colación a Agustín Tosco para justificar su posición: "El gran Agustín Tosco dijo que la clase obrera no nació para ser furgón de cola de los capitalistas. La clase obrera tiene su propio horizonte y lo puede construir si lucha. Si no lucha, no lo construye". Sin caer en cuenta que precisamente la CTA está llamando a la parálisis a los trabajadores mientras las políticas de ajuste ya están provocando la licuación de los salarios obtenidos en paritarias, suspensiones y despidos que amenazan con la pérdida creciente de derechos por imperio del temor al desempleo y la prepotencia patronal. LA CTA kirchnerista llama entonces a los trabajadores a apoyar a unos capitalistas supuestamente buenos y patrióticos –con sus buitres blancos” amigos- contra otros capitalistas y buitres “negros” malvados y perversos representantes de la anti-patria. |