La huelga de hambre de los ex presos políticos de la dictadura continúa y se extiende a nivel nacional, sumando además importantes muestras de solidaridad y apoyo tanto nacional e internacional.
Esta huelga está protagonizada por personas de la tercera edad, algunos de ellos sobre los 70 años y una doce de ellos ha tenido que ser trasladados a hospitales o centros de atención por las consecuencias de la huelga. El movimiento ha cobrado fuerza y organización, sumando a ex presos políticos de Punta Arenas, Santiago, Valparaíso, Rancagua y otras tantas ciudades.
Muchas organizaciones de derechos humanos y personalidades públicas e inclusive del ámbito político han mostrado su solidaridad con los huelguistas, que reclaman cuestiones mínimas, como el aumento de las pensiones y una indemnización.
Denuncian también las maniobras del gobierno de Bachelet, que se está reuniendo con organizaciones de ex presos políticos “que no participan de nuestro movimiento y que históricamente han operado al lado del gobierno, financiados por el Ministerio del Interior” y plantean que sus demandas es un tema de derechos humanos.
Desde la transición y durante los gobiernos de la postdictadura, las políticas de derechos humanos se caracterizaron por la impunidad y el olvido, por lo que no extraña que la Nueva Mayoría no responda a las demandas de los ex presos políticos. Incluso cuando se trató de reparación o de conocer los hechos de represión –como el informe Valech o Rettig- fue a costa de no dar a conocer los nombres de violadores a derechos humanos, o de buscar que la reparación fuera a costa de la impunidad.
Reproducimos a continuación la última Declaración Pública de los ex presos políticos.
DECLARACIÓN PÚBLICA
Hoy se cumplen 19 días de nuestra huelga de hambre y podemos decir sin lugar a dudas que nuestro movimiento ha sido capaz de extenderse por los cuatro puntos cardinales de nuestro país. Desde Arica a Punta Arenas, Santiago, Valparaíso, Concepción, Osorno, Puerto Montt, Castro, San Felipe, Los Andes, Rancagua, Rengo, Curicó, Linares y Tomé, un centenar de ex presos y presas políticas de la dictadura de Pinochet hemos logrado estremecer la conciencia de nuestro país con nuestro justo movimiento y más de una decena de compañeros han debido ser internados en los centros médicos.
El único que no se ha conmovido es el gobierno que ha sido incapaz de responder a nuestras demandas. Ayer 30 de abril, el Subsecretario del Interior Mahmud Aleuy intentó su última maniobra para intentar dividirnos y no entregar respuesta. Montó una pseudo mesa de diálogo con otras orgánicas de expp que no participan de nuestro movimiento y que históricamente han operado al lado del gobierno, financiados por el Ministerio del Interior.
El señor Aleuy cerró el diálogo con nuestro movimiento y propuso una reunión con sus adláteres para el 7 de mayo, reduciendo nuestras demandas a un problema de tipo previsional.
Nosotros siempre hemos estado abiertos al diálogo; pero en las actuales circunstancias, habiendo sido cerrado por el señor Aleuy, no nos queda más que rendirnos a la evidencia. Jamás, en estos 20 días de movimiento, el Señor Aleuy entregó propuesta alguna sobre nuestro proyecto de ley de indemnización. Solo regateó sobre montos de aumento de nuestra pensión, parcelándolos por grupo etáreo.
El señor Aleuy es incapaz de entender nuestras demandas. Nuestras demandas no se inscriben en temas de años de antigüedad en algún empleo, permanente u ocasional, ni ser empleado fiscal o privado. No señor Aleuy.
Nuestro tema es de Derechos Humanos, de indemnización y reparación, conforme al derecho internacional en la materia y en base a los tratados internacionales firmados por el Estado de Chile. Sepa señor Aleuy que la Convención Internacional contra la Tortura fue firmada por el propio general Pinochet, y el artículo 14 de esa convención es el que nos entrega explícitamente nuestro derechos de reparación e indemnización justa y adecuada por haber sufrido prisión política y tortura.
Pensamos que el gobierno de la presidenta Bachelet debe cambiar a nuestro interlocutor. El señor Aleuy no sólo ha fracasado, sino que para ocultar su incapacidad levanta la columna de humo de una espúrea mesa unitaria con sus propios agentes.
Nos negamos a seguir interlocutando con el señor Aleuy y exigimos se designe a una nueva persona con las capacidades mínimas para entender nuestras demandas.
SECRETARIADO NACIONAL DE EXPP Y FAMILIARES Santiago 1° de mayo de 2015 |