En este marco, el Congreso aprobó ayer el proyecto de ley de “protección al empleo”. Esta nueva ley que dice “proteger el empleo” protege en verdad las ganancias de los empresarios y destruye el salario de los trabajadores. La ley –votada por la oposición incluyendo Revolución Democrática- viene a sancionar el nefasto dictamen de la Dirección del Trabajo: que los empresarios puedan “suspender” el contrato laboral, sin pagar el sueldo de los trabajadores.
¿Cómo financiará el trabajador su sueldo? Utilizando el seguro de cesantía, es decir, su propio dinero. Usando ese fondo, su ingreso se reducirá a un 70% de su sueldo los primeros tres meses, luego llegará a un 55%, luego 45% y así irá decreciendo mes a mes. Además el empresario podrá pagar durante el tiempo de la suspensión tan sólo el 50% de las cotizaciones previsionales de los trabajadores. ¿Quién gana con esta ley? Los empresarios. ¿Quiénes perdemos? Las y los trabajadores.
Esta es una ley escandalosa, que precariza más las vidas de las y los trabajadores y sus familias y favorece las ganancias empresariales. Es responsable el gobierno y la derecha, pero también la ex Nueva Mayoría y sectores del Frente Amplio, particularmente de Revolución Democrática, que con sus votos aprobaron el proyecto, poniendo a proteger los intereses empresariales.
Al mismo tiempo, los trabajadores somos quienes arriesgamos nuestra salud y la de nuestras familias por aglomeraciones en el transporte público y faltas de medidas de higiene en los lugares de trabajo. Nos quieren como carne de cañón para sus ganancias. Para el gobierno, los empresarios y los partidos del régimen la única respuesta es la degradación de las condiciones de vida de millones. Ellos atentan contra nuestra salud y nuestras condiciones de vida.
Las empresas ya empezaron a aplicar las “suspensiones” sin pago de sueldo y a la vez en numerosos lugares hay denuncias de despidos, como en el metro, el hospital JJ Aguirre o en cadenas de comida rápida.
No podemos permitir que sea el pueblo trabajador el que pague los costos de esta crisis. ¡No a las suspensiones! ¡Que no nos roben los sueldos! ¡No más despidos!
La CUT, con el Partido Comunista a la cabeza, amenaza con ir a los tribunales, como si eso asustara al gobierno, y también ¡piden una “mesa tripartita” junto a este mismo gobierno anti-obrero y junto a los grandes empresarios! Esa política de conciliación le deja pasar todos sus ataques mientras debilita a toda la clase trabajadora para enfrentar estas medidas. ¡Que rompan su tregua y convoquen a un paro nacional ya!
Hay que frenar los ataques que nos quieren pasar. De no hacerlo, sufriremos peor la crisis que ya hoy están descargando sobre nuestras espaldas. Sólo con la organización y lucha podremos enfrentarlos, para echar abajo esta ley de protección a los empresarios e imponer medidas y una salida en beneficio de pueblo trabajador. |