Con la llegada de los gobiernos post Dictadura, la creación de empleos se convirtió en una de las promesas de campañas electorales más importantes. En el primer gobierno concertacionista de Patricio Aylwin se crearon más de 600 mil puestos de trabajo y en el mandato de Sebastián Piñera alrededor de 970 mil, cifra que se conoció como la promesa de “1 millón de empleos”. Durante el resto de los gobiernos concertacionistas fueron miles los empleos creados. Sin embargo, también se aprobaron leyes laborales que potenciaron la precarización en el trabajo, la inestabilidad y la idea de trabajadores de primera categoría y de segunda.
En relación a lo anterior, durante el gobierno de Ricardo Lagos en el año 2001 se envió una reforma laboral, donde uno de los puntos que se impulsó fue la “flexibilización en el empleo”, medida que ha provocado que hoy en día Chile lidere el ránking de la OCDE con más trabajadores “temporales”, es decir, un 30,5% de los trabajadores chilenos trabaja bajo esta condición, lo que conlleva a que por ejemplo los trabajadores no tengan contratos indefinidos, no tengan iguales beneficios, laboren en condiciones inestables donde nunca se sabe si el puesto de trabajo seguirá o no, etc. Los rubros productivos más afectados con esta modalidad inestable y precaria de trabajo son la minería, el sector retail, el ámbito educacional y también el sector público, donde gran parte de los trabajadores está a “contrata”.
En cuanto a normalizar el trabajo precario y naturalizarlo, Michelle Bachelet no se quedó atrás. En su primer mandato impulsó la Ley Nº 20.123 (1) que “regula el trabajo en régimen de subcontratación, el funcionamiento de las Empresas de Servicios Transitorios, y el contrato de trabajo de servicios transitorios”, iniciativa que en vez de cuestionar la existencia de la subcontratación como otra manera de trabajo precario, normalizó una práctica empresarial que lleva años existiendo y que actualmente mantiene casi 1 millón de trabajadores en esta modalidad, los que no tienen iguales condiciones laborales ni beneficios, y que concretamente ganan en promedio un 20% menos que los trabajadores contratados directamente por la empresa.
Siguiendo con los datos que reflejan el trabajo precario, entre el año 2010 y agosto de 2013 se crearon 826 mil empleos (datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas), de los cuales un 45,5% corresponden a subcontratación, lo que fue ratificado en ese entonces por la Secretaría General de la Presidencia (Segpres). Por otra parte, la Fundación Avanza Chile emitió un documento (2) titulado “Informe de coyuntura: Creación de empleos se reduce a la cuarta parte y empeora su calidad”, en abril de 2015, donde entre otros datos se plantea que “si en el periodo 2010-2014 la totalidad de los empleos creados -considerando la cantidad neta- tenía un contrato de trabajo escrito, en los últimos 12 meses el 32,7% no tiene contrato, lo que equivale a 41 mil personas”.
Además, en el documento mencionado también se establece que “en la misma línea, mientras que entre 2010 y 2014 todos los empleos dependientes que se generaron tenían cotizaciones previsionales, un 40,9% de los puestos de trabajo generados en 2015 no tiene previsión, lo que equivale a 35 mil personas”, cifras que demuestran que el trabajo precario está directamente relacionado con la precariedad en las condiciones cotidianas de vida como es la previsión social o la salud.
Los distintos gobiernos post Dictadura no han dado respuesta a la enorme precarización laboral que afecta a los trabajadores del país, al contrario, han impulsado leyes laborales que potencian en muchas ocasiones la inestabilidad laboral y la naturalización de prácticas precarias como la subcontratación. En un contexto de arduo debate sobre las problemáticas que afectan a los trabajadores se hace imprescindible que las organizaciones sindicales y de trabajadores como la propia CUT puedan dar respuesta a una situación que tanto los gobiernos como la clase empresarial han ignorado, impulsando movilizaciones y debates en las bases de los y trabajadores con la finalidad de que estos vuelvan a escena y puedan así conquistar sus demandas más sentidas.
(1) Ley de Subcontratación del año 2007. En línea: http://www.dt.gob.cl/legislacion/1611/w3-article-94057.html
(2) Informe de coyuntura: Creación de empleos se reduce a la cuarta parte y empeora su calidad, Avanza Chile. En línea: http://www.fundacionavanzachile.cl/centro-de-documentacion/informe-de-coyuntura-creacion-de-empleos-se-reduce-la-cuarta-parte-y-empeora |