Allard Emballages es una empresa propiedad del grupo familiar Valois que cuenta con cuatro sucursales en Francia. Diseña y fabrica envases de cartón ondulado para empresas del sector industrial y agroalimentario. En este período, está siendo considerada una empresa esencial y los trabajadores prosiguen por tanto acudiendo a trabajar con miedo, temiendo por su salud y la de su familia.
En efecto, las condiciones de trabajo en la empresa están marcadas por la falta de aplicación de medidas de higiene, una gestión dramática de la crisis sanitaria en las instalaciones de Aubigné-Racan y, en ambas sucursales, el rechazo de la dirección de conceder el bono COVID-19 de mil euros a trabajadoras y trabajadores. Ante esta situación, el pasado viernes 10 de abril la CGT convocó una huelga en al menos dos sucursales, Compiègne y Aubigné-Racan en Sarthe, cuyos trabajadores han forzado el cierre.
La fábrica de Aubigné-Racan produce bobinas de papel y cartón para el grupo, pero también para empresas externas. Allí trabajan setenta obreros asalariados, quienes han decidido convocar paros y acciones prorrogables hasta el mediodía del martes 14 de abril. Esta movilización es histórica ya que más de la mitad de la plantilla, cuarenta y una personas, se han declarado en huelga.
El movimiento surge de la deplorable situación sanitaria y del peor momento de las relaciones con la dirección. Las instalaciones solo se limpian una vez a la semana, incluidos los baños, y la administración no ha proporcionado ni gel hidroalcohólico ni desinfectante, en un contexto de desprecio de clase por parte de la dirección. En la reunión del Comité Social Économique Central (CESC) del 8 de abril, frente a la exigencia de los trabajadores de que fuera una empresa profesional quien limpiara los baños, este último respondió con desdén: «si no estáis contentos, no tenéis más que ir a cagar y mear fuera».
Pero la provocación de la patronal no se acaba ahí, porque las trabajadoras y trabajadores han sido calificados de "vagos" con el pretexto de que ¡se niegan a limpiar los locales y el taller ellos mismos! «Si todos estamos contagiados, nos inmunizaremos. Y esto provocará una selección natural», se atrevió a decir la dirección, tal y como nos informa la CGT Allard Emballages Varennes por teléfono.
Las obreras y obreros en huelga reivindican la desinfección masiva de las instalaciones una vez al día, gel hidroalcohólico en cada puesto de trabajo, producto desinfectante para cada empleado y un bono COVID-19. Desde que se presentara el preaviso de huelga y el paro, la dirección ha estado jugando a pudrir la situación y se niega a negociar con las trabajadoras y trabajadores.
En el momento de escribir este artículo, la huelga está siendo ampliamente secundada por las trabajadoras y trabajadores. Para poder apreciar la dimensión del seguimiento, cabe destacar que todas las máquinas permanecen paradas en una fábrica que normalmente opera 24 horas al día, siete días a la semana.
Por temor a las fuerzas de represión y las medidas de confinamiento, las obreras y obreros decidieron prescindir de los piquetes y quedarse en casa, manteniéndose informados con regularidad de la situación y de la continuidad del movimiento en curso.
Las libretas de pedidos están llenas. Los trabajadores no rechazan trabajar, pero quieren hacerlo sin riesgos y sin menosprecio por parte de la dirección. Algunos trabajadores han pasado sus vidas en la fábrica de papel, la mayoría de ellos vive a su alrededor, son el savoir-faire de la empresa.
Este movimiento y esta huelga constituyen un inicio, pero las trabajadoras y trabajadores continuarán luchando por sus reivindicaciones, por su salud y en defensa de sus intereses de clase. Constatando la necesidad de organizarse ante la crisis sanitaria y ante los capitalistas siempre ávidos de ganancias y ciegos ante la situación sanitaria. ¡Nuestras vidas valen más que sus beneficios! |