Queda bastante claro lo criminal e indolente que es la politica del gobierno de Sebastián Piñera. Si al ministro de salud, Jaime Mañaich, no le bastaba con los más de 10.088 afectados, y 133 muertos de acuerdo a las últimas cifras entregadas por el MinSal, resulta que desde el gobierno se está llamando a los funcionarios públicos a que se reintegren el día lunes a sus trabajos de manera regular. Una medida totalmente irresponsable, tomando en cuenta que sigue aumentando el número de contagios, como también la muerte de personas, e incluso sin siquiera estar en el peak de la pandemia en nuestro país.
“Aquí lo que se propone es una vuelta gradual, que tiene que ver con los trabajadores del sector público, pero es una señal para todo el mundo laboral”, señaló el cuestionado ministro a la cabeza de la cartera de salud.
Y para ser el colmo –y siguiendo la línea de las palabras de Mañalich- luego de que una serie empresas millonarias como Cencosud, se acogerá a la denominada “ley de protección de empleo”, que no es otra cosa que proteger las grandes ganancias de los grandes empresarios, suspendiendo el sueldo de los trabajadores, precarizando aún más sus vidas, y la de sus familias, distintos empresarios han manifestado la intención de volver a abrir los malls y centros comerciales, lo que a todas luces facilita el contagio por Covid19, cuestión que se impulsó el día de ayer en un mall ubicado en el sector de Quilpué, un hecho insólito, que generó el repudio inmediato de la población a través de las redes sociales.
Tal iniciativa, no es otra cosa que condenar a quienes realizan sus funciones en servicios no esenciales, a poder contagiarse eventualmente, producto de la avaricia de empresarios, quienes con el aval del gobierno, pueden hacer y deshacer con la vida de los trabajadores trabajadoras, quienes día a día se exponene a aglomeraciones en el transporte publico y precarios protocolos para protegerse del virus.
Por su parte, organismos de trabajadores y trabajadoras como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), o la ANEF, han brillado por su ausencia frente a esa clase de problemática que les aqueja, donde si bien en el discurso se manifiestan crítico, se contentan con demandas judiciales o mesas de dialogo con los empresarios,no han sido capaces de llamar a una huelga o paro efectivo, que permita hacer sentir el malestar generalizado de la clase trabajadora, tanto a nivel nacional, como en distintas regiones.
La necesidad de un gran paro nacional frente a la línea criminal del gobierno y los grandes empresarios
Es en este contexto que se vuelve esencial la organización y coordinación en contra de este gobierno de empresarios y banqueros, cuya prioridad se encuentra en el mantenimiento de las ganancias empresariales de los magnates, por sobre la vida de los trabajadores, sectores más golpeados por el contexto de la pandemia.
Al gobierno, encabezado por el ministro Mañalich, no se arruga en mentir sobre la supuesta dotación de más de 500 respiradores mecánicos por parte del gobierno chino, sino que le es prácticamente indiferente la realidad de las familias trabajadoras, quienes día tras día deben soportar sus delirios como ue el Coronavirus se puede “volver buena persona” o que las personas fallecidas pasan a las nóminas de “recuperados”.
Hoy el gobierno quiere instalar un falso clima de normalidad, y que quiere hacer borrón y cuenta nueva con la pandemia, negandolos derechos esenciales que resguarden las salud de decenas de miles de trabajadores, y trabajadoras, ancianos y ancianas del país, contra la propagación del COVID19.
Es necesario que las direcciones de la CUT y los organismos centrales de trabajadores, llamen a un gran paro nacional, donde se sienta la fuerza de la clase de trabajadora, quienes mueven el mundo, mientras una minoría empresarial, parasita de sus labores ¡Basta de que el gobierno y los empresarios jueguen con nuestras vidas!¡Nuestras vidas vale más que sus ganancias! |