A pesar de la profusa publicidad en los medios amigos, esta medida, aparte de insuficiente, tiene una gran carga de hipocresía. Lo que intenta ser mostrado como un gran sacrificio por parte de los funcionarios, responde más a una intención de congraciarse con una base importante del electorado cordobés, sobre todo en las clases medias, que comparte valores tanto con el peronismo local y como con el macrismo a nivel nacional. Esta medida es una deformación total de la política histórica del Frente de Izquierda sintetizada en esta nota.
Solo con mirar las biografías que hacen públicas en las redes sociales los dirigentes más encumbrados del Gobierno provincial, se puede dar cuenta que son una casta privilegiada que comparte más los valores y la forma de vida de los gerentes de grandes empresas, que con el trabajador o el pueblo pobre al cual dicen representar a través de la “justicia social”. Algunos de estos funcionarios puede decirse incluso que ya son planta permanente de la casta política. Llevan décadas dentro de la función, ocupando cargos donde ganan, o han ganado, miles de dólares mensuales.
Veamos, por ejemplo, Juan Schiaretti (quien pasará a ganar “tan solo” 100 mil pesos mensuales), luego de ser gerente de Fiat Brasil, volvió al país para ser gerente de Astori e integrarse a la Fundación Mediterránea (FM). Allí, desde la FM, su rol fue el de promover la carrera política de Domingo Cavallo, un aporte que hizo sufrir durante años al pueblo trabajador de nuestro país.
Con la llegada del peronismo al poder siguió a Cavallo en los diversos ministerios nacionales, desde la pomposa subsecretaria de Integración Latinoamericana a la Secretaria de Industria y Comercio.
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Paradójicamente, en esos años cerraron miles de industrias y la “integración latinoamericana” se dio a través del consenso de Washington, es decir, la subordinación del subcontinente al imperialismo yanqui. Otros verdaderos éxitos de la gestión Schiaretti.
A esto hay que sumar una recordada gestión como interventor en Santiago del Estero, luego del recordado Santiagueñazo. Terminada su intervención, completó el mandato de Diputado Nacional por el que había sido electo hasta 1997.
Un año después, con el triunfo del peronismo en la provincia tuvo distintos cargos, desde diputado y diversos ministerios, hasta una vez fue vicegobernador y lleva su tercer mandato como gobernador. Todos esos cargos, como señalamos más arriba, más allá de devaluaciones o crisis nacionales o internacionales, siempre han tenido en nuestro país, y nuestra provincia en particular, dietas que multiplican por varias veces el salario de cualquier trabajador.
Alejandra Vigo, diputada nacional del mismo partido, también tuvo gran cobertura mediática imitando la medida diciendo que se descontó su dieta en un 30%. Más allá de tecnicismos, ya que un diputado no se puede “recortar” el sueldo por motus propio, lo cierto es que lo que hace es donar ese porcentaje a... El gobierno de la provincia de Córdoba. Vigo también ha ocupado cargos ininterrumpidamente desde 1999, según el propio curriculum vitae que proveyó su oficina a la página web de la Cámara de Diputados Nacional. Fue legisladora provincial durante tres mandatos, concejal de la capital, y ocupo secretarias con rango de ministerios en los años que no fue parlamentaria.
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Otro que hizo demagogia con esta medida fue el Vicegobernador Manuel Calvo, por más que sea joven comparado con el matrimonio Vigo-Schiaretti, en su carrera tiene una trayectoria similar. Luego de egresar en una universidad privada, podemos decir que no tuvo la misma suerte que la mayoría de su generación. Nacido en 1977 ha tenido, según su detallada biografía que se puede encontrar en Internet, trabajo estable desde 2002.
Detrás del amplio cargo de “asesor técnico” comenzó en el Gobierno provincial y luego pasó por unos años al Congreso Nacional con cargos similares. Desde 2006 fue alternadamente Secretario y Subsecretario de distintas reparticiones, llegando a ocupar los ministerios más importantes, como Gestión Pública y el de Infraestructura. En los últimos años, antes de ser vicegobernador, dejó una banca en la Legislatura para ocupar la Secretaría de Conectividad, que fue creada a su medida.
Según su declaración jurada, ser parte de la “planta permanente” de la política cordobesa le ha redituado bien. Tiene una casa con un valor fiscal (menor al de mercado) de 20 millones de pesos, y un departamento que tiene en alquiler con un valor, también fiscal, de 7 millones de pesos. Mientras decenas de miles de cordobeses no pueden acceder a la vivienda propia (sin que esto signifique un endeudamiento casi de por vida), el vicegobernador ha logrado un patrimonio importante.
Estamos frente a tres ejemplos, de distinto género y generaciones, que muestran cómo en Córdoba hay una casta que se ha enriquecido durante décadas. Son centenares de personas que pasan de un municipio a una subsecretaria o directorio de las empresas estatales, no importa el cargo, lo que importa es ser parte de aparato de gobierno. Estos son cargos que se usan como pago por el aporte a la campaña electoral. El pago es la dieta abultada, pero también la posibilidad de nombrar nuevos empleados en la dependencia correspondiente.
La medida del Ejecutivo provincial incluyó también a los directores de las empresas públicas provinciales como el Banco de Córdoba y la empresa de energía, EPEC. Allí hay decenas de directores, y se replica a menor escala el esquema de Ministerios y Secretarias. A esto hay que sumar la proliferación de empresas tercerizadas, algunas de las cuáles, es público y notorio, que son propiedad de familiares de funcionarios. Estas tercerizadas significan un enorme gasto para el Estado, y convenios a la baja para sus trabajadores.
Lo que también se esconde detrás de este recorte a funcionarios, es la búsqueda del consenso social para avanzar con recortes a sectores de trabajadores. Algo con lo que ya avanzó parcialmente el Gobierno provincial. La falsa idea de que "al esfuerzo lo hacemos entre todos" está en el trasfondo de esta maniobra demagógica.
Festejada la medida por los medios locales, busca ser también, una diferenciación con el Gobierno nacional, que se sentó sobre el sueldo de los funcionarios, como si fuera el tesoro más preciado. En Córdoba, prefirieron recortar sus dietas por cuatro meses, pero tienen asegurado sus ingresos millonarios desde hace años. Prefieren hacer esto antes que terminar con las exenciones impositivas que tienen sus verdaderos patrones, los grandes empresarios del campo y la industria automotriz. |