El día de ayer sábado 25 de abril la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió a través de un comunicado que no existía "ninguna prueba en este momento de que las personas que se curaron del COVID-19 y que tienen anticuerpos estén inmunizadas frente a una segunda infección”.
Esta afirmación contradice la política del gobierno que viene siendo la tónica de hace ya varias semanas, respecto al famoso y cuestionado “Carnet COVID”, en donde a las personas hayan concluído 14 días de cuarentena son consideradas “recuperado” y se les entregará un "carnet de alta" posterior a un examen serológico o de presencia de anticuerpos, lo que quiere decir, por palabras de la propia subsecretaria Daza y el cuestionado ministro Mañalich, que se encontrarían inmunizados y, por lo tanto, aquellas personas no son capaces de contagiar a otros, ni tampoco de ser infectados nuevamente por el virus.
Ante esta “estrategia” del gobierno de Piñera, y adoptada también por otros gobiernos en el mundo, la OMS mostró una gran preocupación, afirmando que “Las personas que creen estar inmunizadas contra una segunda infección porque dieron positivo en esas pruebas (serológicas; detección de anticuerpos) podrían ignorar las recomendaciones de salud pública. Recurrir a este tipo de certificados podría, en consecuencia, aumentar los riesgos de que la transmisión continúe”
El mencionado comunicado de la OMS viene a poner en alarma la política del gobierno de Piñera de querer inmunizar a la población, donde propias autoridades del gobierno, como la Subsecretaria de salud Paula Daza, han afirmado que lo ideal es que se contagie la mayor cantidad de población pero de una manera lenta, con el objetivo de que los sistemas de salud no colapsen.
Estas afirmaciones se contrastan con el escandaloso llamado a la normalidad de Sebastián Piñera, donde debido a las críticas recibidas tuvo que girar el pasado viernes a través de una conferencia hacia un “Plan de retorno seguro”. El Gobierno de los empresarios quiere que continúe la producción de sectores no esenciales, esto a la vez de afirmar ilusoria y falsamente la estrategia de la inmunización de los recuperados, que viene incluso a confundir a la población.
Simplemente es insólito, quieren a la clase trabajadora produciendo sólo para no perjudicar la ganancia de los empresarios y capitalistas, quieren que nos contagiemos “lentamente” y asegurando una inmunidad, que según la OMS no está probada hasta ahora.
Y es que, en este contexto bastante controversial, durante la mañana del sábado 25 de abril se entregó el último reporte diario sobre la situación de la pandemia en el país, marcando 552 nuevos casos, siendo la cifra más alta hasta la fecha de casos nuevos por el coronavirus. Vemos cómo a través de instalar el cuestionado Carnet COVID, el nefasto ministro de salud Jaime Mañalich, se atreve a engañar a la población con la falsa ilusión de que la curva de contagios está siendo aplanada. Pero lo cierto es que existe una relación proporcional diaria en donde en simples palabras, al realizar más test, más nuevos casos se detectan por día.
Es así como el gobierno no realiza test masivos para lograr saber la cantidad real de contagiados, ni tampoco saber las zonas más críticas para tomar las medidas sanitarias respectivas, y así como no hay ni siquiera los insumos médicos ni los elementos de protección personal necesarios para las y los trabajadores de la salud.
Pero lo que sí lleva adelante es su plan de salvación a sus amigos los empresarios, observando cómo han descargado esta crisis en los hombros de la clase trabajadora, a través de la ley de destrucción del empleo, la cual ha dejado la preocupante cifra de 300 mil despidos sólo en el mes de Marzo, y un total de 700 mil contratos suspendidos, y así también engañándonos con la hipócrita lógica de los “inmunizados" del gobierno, que no sabemos ni dónde están, y que además es contrapuesta con esta alerta realizada por la OMS.
No se puede partir un plan serio de control de la enfermedad sin la realización de test masivos que permitan focalizar los recursos ante la pandemia, paralizando los trabajos no esenciales para evitar contagios, con pago íntegro de los salarios de sus trabajadores, sin embargo, esto está lejos de cualquiera de los planes del gobierno y su vuelta a la normalidad. |