1. En la fase 3 de la pandemia ¿ha habido amenaza de despidos o recortes salariales?
Hasta el momento no ha habido despidos ni amenaza de recorte al salario.
2. ¿Qué medidas de protección les han otorgado a los conductores? ¿Les han otorgado cubrebocas o viseras?
De inicio descanso, de acuerdo al decreto de la Salud, se descansaron en primer lugar a las personas con enfermedades crónicas y a quienes tienen niños en nivel primaria. Se han centrado principalmente en entregar cubrebocas y caretas de protección, sin embargo esta entrega es irregular y en la mayoría de los casos de baja calidad.
Se ha tenido poca higiene en la entrega de estos materiales y no se entrega a todos por igual, por ejemplo los compañeros del segundo y tercer turno no reciben este material, es sólo para los que alcanza. No hay un plan homogéneo de la administración. Cada módulo hace las cosas a su modo y de forma desarticulada. Se le da más peso a las medidas visibles que por ejemplo a reforzar las medidas de sana distancia o garantizar agua y jabón para los compañeros en los cierres de circuito.
La mayor parte de los compañeros ha optado por tomar medidas propias antes de esperar a que la administración otorgue presupuesto o de las medidas necesarias. A esto se suma el pésimo estado de los sanitarios, falta de medidas en los dormitorios y área de lockers.
3. ¿Cuál es la situación actual en tu centro de trabajo y ruta?
Sobre la situación actual en los centros de trabajo es muy variable, en parte por lo que se menciona acerca de la inexistencia de un plan homogéneo para atender la epidemia. Pero varía dependiendo de la zona en que se atienda la demanda.
Por ejemplo en el caso de compañeros en MB aunque tarde, se tomó como medida dejar los dos asientos de enfrente libres para mantener la sana distancia, esto no se repite en las plataformas de ascenso en donde la sana distancia no se respeta ni por el personal de vigilancia, ni por el usuario que tiene la necesidad de encontrar el transporte.
De hecho esto es lo que ha influido en gran parte de las rutas mediante la saturación, ya que muchos compañeros se han ido de cuarentena a causa de la contingencia el personal que labora es menor. También al público al que atendemos, pero los roles de trabajo no están ajustado a la demanda actual lo que causa que sobre todo en las rutas de la periferia sigan presentando unidades con mucha gente a bordo que tiene que salir a trabajar, pero estos ajustes que no se hacen causan que el riesgo para los compañeros usuarios como para los operadores aumente.
Ha sido sólo a partir del último acuerdo que se han reforzado medidas para mantener la sana distancia, aun así no se aplica por igual, muchas unidades ni siquiera cuentan con despachador de gel porque no se nos da los insumos necesarios.
4. ¿Qué posición ha tomado el sindicato frente a la pandemia?
La posición que ha tomado la dirección espuria del sindicato ha sido la de sacar provecho político frente a la pandemia, la de vender una imagen de ayuda que como político busca colgarse de la tragedia para construir un mensaje de supuesta ayuda y de estar atento para brindar apoyo, se están aprovechando de esta situación y también ayudados por una administración que no ha tenido o no ha querido dejar de darles “oxígeno” y los sigue atendiendo como si aún tuviera facultades.
Una especie de sinergia donde la práctica de amenazar disminuye o aumenta mientras se les reconozca como representantes de los trabajadores. Los trabajadores que fuimos entrevistados, opinamos que, en días recientes la dirección sindical difundió un video en donde trabajadores de ingreso reciente son utilizados para objetivos políticos ajenos al sindicato ya la base trabajadora.
Para quien no conozca del tema, desde hace cuatro años la democracia en nuestra organización se violó por la imposición de la actual dirigencia apoyado por la administración mancerista. Los trabajadores demandaron y ganaron después de casi cuatro años de trabas de la JLCA pero la ejecutoria final se pospuso por artimañas y finalmente por la pandemia.
Aun así el periodo de imposición de este comité como marca la cláusula 39 de los estatutos de STTPDF concluye el 5 de abril de este año.
El lema del STTP es “Unidad y solidaridad de los trabajadores del transporte”, en nada lo ha honrado, ni con los agremiados menos aún con nuestros compañeros transportistas del concesionado en donde no se respetan las condiciones laborales y donde sí ha habido infectados y sucedido muertes por COVID porque no se les dio ninguna garantía a los trabajadores, CISA sólo es un ejemplo de tantos.
Lo que sí ha hecho es adherirse a comunicados de discursos progresistas para tapar su colusión con las autoridades y el nulo respaldo a la base trabajadora. Antes incluso pedía que compañeros con dictamen médico se fueran de RTP, ahora para intentar conseguir apoyo simula ayudarlos.
5. Algún mensaje que quieran enviar a los conductores de su gremio y usuarios
Queremos invitar a todos nuestros compañeros a que mantengan las medidas de sana distancia, son importantes para protegernos y proteger a nuestras familias.
Sabemos que nuestra labor es esencial para mover a los trabajadores a sus centros de trabajo, incluso tenemos servicios especiales para movilizar a los trabajadores de la salud. Asumimos con responsabilidad nuestra labor, pero es necesario que se nos garanticen condiciones, una mejor programación del servicio para exponernos lo menos posible, queremos estar sanos para transportar a quien sale a trabajar para cuidar a los que se quedan en casa. Para fortalecer nuestra fuente de trabajo y que sea el transporte público masivo de pasajeros el centro de la política de movilidad.
Esto sólo se puede lograr con una representación de los trabajadores legítima, surgida de la elección democrática y libre, que incluya y permita la diversidad de opiniones, sin amenazas de perder el empleo o de afectaciones a tus condiciones laborales.
Sólo unidos podremos superar las adversidades económicas, sociales y políticas que la epidemia nos deje. Debemos construir nuevos mécanismos de unidad que rompan con la visión del sindicalismo charro y corporativo que antepone los intereses de un pequeño grupo de burócratas, antes que los colectivos. |