Ayer el rector de la Unju mediante una resolución ad referendum del consejo superior decidió establecer “principios generales para el dictado de contenidos en forma virtual, instancias de evaluación y su acreditación en el marco de la cuarentena”. Uno de los argumentos es el de “descomprimir” mediante la virtualidad la cantidad de estudiantes que vuelvan al cursado presencial cuando se levante la cuarentena. Si bien es real la falta de estructura edilicia, una denuncia de larga data en la universidad, la decisión inconsulta del rectorado es excluyente para la realidad de muchos estudiantes.
El 1 de abril se publicó un acta paritaria de la UNJu donde se reunieron las secretarías académicas de las cuatro facultades y el gremio de ADIUNJu donde planteaban que no había condiciones para el inicio del cuatrimestre y el dictado virtual, que estas eran inviables dado los problemas de conectividad, la falta de equipos tecnológicos y la falta de formación pedagógica para propuestas de formación a distancia.
El mismo decano de la FHyCS hacía público en dos cartas dirigidas a estudiantes y docentes, una serie de argumentos sobre por qué no estaba a favor de que de la noche a la mañana se instaure la modalidad virtual como efectiva, y con ello desarrolló todo un discurso contra la exclusión, comunicó el no inicio del cuatrimestre y la no obligatoriedad de parciales y trabajos prácticos, “ No puede haber normalidad en las cursadas” decía. Sin ir más lejos ayer hizo circular una encuesta sobre la situación de estudiantes y docentes de la facultad, pero acaso ¿no saben esa realidad? si hace más de un mes estamos en cuarentena y comenzaron con el acompañamiento desde la UNJu Virtual ¿por qué aún no hay ningún relevamiento público? y si la resolución del rectorado ya es un hecho ¿qué esperan para abrir la discusión con estudiantes y docentes?
¿Qué cambió en poco más de un mes?, y sobre todo ¿Cuál es el fundamento científico para que las autoridades cambien de parecer cuando antes era inviable?
Ya cientos de estudiantes vienen padeciendo los impactos económicos de la crisis ante la cuarentena, a muchos los despidieron de sus trabajos y muchos más señalan que no cuentan con acceso a las clases virtuales como nos decía a este medio Estefania de Trabajo social
“ Parece que si van a validar las clases virtuales, ¿ Y quiénes no tenemos computadora? ¿dónde está la inclusión? debemos hacer algo ya, no puede ser que el decano diga una cosa y el rector otra”.
Esta decisión de ser aprobada dejaría a miles de estudiantes en la incertidumbre sobre sus estudios, y más si tenemos en cuenta que en Jujuy solo el 6 % de los hogares tienen internet. Cabe señalar que no hubo ningún tipo de consulta sobre el tema a docentes ni estudiantes, las necesidades y propuestas de los claustros una vez más son dejadas en último plano, y pretende imponerse esta resolución de manera antidemocrática y sin respetar la autonomía universitaria.
El repudio en redes a esta medida tomada entre cuatro paredes por autoridades que viven llenos de privilegios, no se hizo esperar. Decenas de estudiantes reclaman contra esta decisión arbitraria y antidemocrática. Debaten en los grupos de WhatsApp de cursadas y organizan reuniones por cursos. Ese es el camino. Las y los estudiantes y docentes somos la mayoría de la comunidad universitaria, basta de tomar medidas como si fueran monarcas.
Mientras tanto, como desde el inicio de la crisis sanitaria, económica y social, las conducciones peronistas de los centros de estudiantes, fieles a las autoridades, se mantienen en silencio. Que no decidan por nosotros, los estudiantes tenemos que debatir democráticamente sobre el destino de nuestras cursadas y las mejores alternativas, a través de asambleas virtuales por curso, eligiendo delegados y delegadas con mandato que puedan discutir en instancias asamblearias del conjunto de las carreras, y que las autoridades escuchen y respeten nuestras demandas y decisiones. |