En la noche del martes, el sindicato de comercio cerró el pacto entre la Cámara de Comercio (CAC) y la Confederación de la Mediana Empresa (CAME), para que unos 800mil trabajadores cobren un 25% menos de sus salarios netos. La medida durará 60 días, que incluyen los sueldos de los meses de abril y mayo, con el compromiso de preservar las fuentes de trabajo.
A esto se suma la modalidad de “trámite express” para las pymes de hasta 70 empleados, donde la empresa no se necesitará la presencia del sindicato, para la reducción salarial, siempre y cuando se mantengan los requisitos del acuerdo. Medida tomada para “agilizar el trámite” y no se pierda tiempo en efectivizar el ajuste a los salarios de los trabajadores.
Es así como Comercio, se hace eco del “histórico” acuerdo entre sindicatos y empresas, iniciado por la UAI y la CGT. En las páginas de La Izquierda Diario vemos reflejado, como las y los trabajadores, de uno de los mayores gremios de jóvenes precarizados, día a día mandan sus denuncias desde los call centers, cadenas de supermercados, de electrodomésticos, que ya ven como sus condiciones laborales son atacadas y con salarios miserables que no alcanzan.
“A mí me descontaron del sueldo por no tener las herramientas de laburo para poder trabajar desde mi casa. Ya no llegaba a fin de mes, ahora con el recorte no sé cómo voy a hacer que esta todo más caro”, expresó unx joven trabajadorx de call center rosarino.
Si bien hay un decreto desde 31 de marzo que prohíbe los despidos, este mismo deja un requisito de acuerdos individuales y colectivos para efectivizar suspensiones. La mira del gremio de comercio y de las cúpulas sindicales, no parece estar en que las y los trabajadores no pierdan poder adquisitivo, sino en preservar los aportes de las obras sociales y sindicales, necesarias desde ya para mantener las prestaciones en salud, pero que se convierten en un fin en sí mismo antes de preservar los sueldos. Así como mantener los ingresos al sindicato, recaudando unos 140 millones de pesos adicionales por 60 días.
En esta sintonía una trabajadora del conocido centro comercial de calle San Luis de Rosario, comentó: “A nosotros aun no nos terminaron de pagar marzo, dijeron que Abril la mitad la depositaba el gobierno, pero como tengo licencia porque mi hijo va a la escuela es probable que me recorten y mas, si tienen aval del sindicato.” Develó el rol del sindicato defendiendo las ganancias de las empresas mientras recortan salarios a las y los trabajadores, “me gustaría verlos a ellos comiendo y sosteniendo una familia con 8 mil pesos menos”, sentenció la trabajadora mercantil.
Frente a esta enorme crisis sanitaria, económica y social, el acuerdo colectivo del gremio con uno de los sueldos básicos más bajos del país, es inviable para los cientos de miles que nuclea. Es necesario que se retroceda de este acuerdo, donde la prohibición de despidos sea real sin suspensiones con rebajas salariales, y se garantice un salario igual a la canasta básica en base a un impuesto a la riqueza. Para que las y los trabajadores y sus familias no paguen los platos rotos de esta crisis. |