El día de hoy, el Dr. Mario Ruiz Cubillo declaró al medio CRHoy que son 140 funcionarios/as del sistema de salud público que han sido contagiados de coronavirus, lo cual equivale aproximadamente al 17% del total de los casos en el país. Si bien mediáticamente y el mismo gobierno han realizado una campaña de glorificación de los y las trabajadoras en la primera línea contra el coronavirus, es claro que en este momento lo que menos hace falta son aplausos, sino la mejora inmediata de sus condiciones de trabajo.
Los y las trabajadoras de la salud alrededor del mundo se encuentran en la primera línea frente a la pandemia, pero también han salido a defender no sólo sus propias condiciones de trabajo, sino en general la centralización y nacionalización de todos los centros de salud, administrados por sus trabajadores y trabajadoras.
Así por ejemplo lo dice Tre Kwon, enfermera del hospital público Mount Sinai de Nueva York:
“La única forma de superar esta irracionalidad es nacionalizar todo el sistema de salud bajo el control de los trabajadores y los miembros de la comunidad. Los trabajadores, desde médicos y enfermeras hasta técnicos y personal de apoyo, son los que administran los hospitales todos los días. Somos los que tenemos más conocimiento sobre el tratamiento y la atención de nuestros pacientes. Las corporaciones parasitarias de atención médica y sus ejecutivos no tienen nada que ofrecer a la sociedad.”
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En Costa Rica, mientras decenas de miles de trabajadores y trabajadoras del sistema de salud en enfermería, medicina, puestos administrativos, limpieza, transporte, bodegaje, etc., arriesgan sus vidas a diario, los jerarcas de la salud junto con el gobierno se provechan de la crisis para desfinanciar la Caja Costarricense del Seguro Social y forzar la apertura a la privatización de los servicios básicos de salud. La situación de crisis a nivel mundial ha constatado que esta política en concreto es un ataque a los intereses de los y las trabajadoras, no solo del sistema de salud, sino como clase. Pues no solo precariza el trabajo de quienes están en la primera línea, sino que además encarece los servicios de salud para las cientos de miles de personas que hoy en día se enfrentan aldesempleo y la pobreza, producto mismo de las decisiones que el gobierno ha tomado para enfrentar la crisis sanitaria.
Alrededor del mundo, somos miles quienes planteamos que ante esta crisis debemos colocar una salida propia de la clase trabajadora, para que no seamos nosotros y nosotras quienes paguemos nuevamente la crisis provocada por la sed insaciable de ganancias de los capitalistas. Ya son 200.000 trabajadores y trabajadoras de la salud quienes han puesto sus vidas por no contar con las suficientes medidas de seguridad para continuar con su trabajo y salvar las vidas de millones.
En este sentido, toda la industria, que en Costa Rica por ejemplo, produce como primer producto de exportación dispositivos médicos, debe ser nacionalizada y puesta bajo el control se sus trabajadores para que a ninguna persona en el sistema de salud le falten herramientas de protección.
Así mismo, el sistema de salud, público y privado debe ser centralizado y puesto bajo el control de sus trabajadores y trabajadoras, quienes han demostrado su capacidad de funcionamiento aún en la crisis sanitaria y económica más drástica que ha vivido esta sociedad en décadas.
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