Luego de dos meses de promesas incumplidas, trabajadores autoconvocados de Plusmar, empresa líder en transporte de media y larga distancia, decidieron llevar su reclamo por el pago de salarios adeudados al Ministerio de Trabajo. A esto se suma el reclamo por la renovación de más de 150 contratos. Según informaron a este diario, se movilizarán mañana martes desde la terminal de Plusmar en el barrio de Barracas hasta las oficinas del Ministerio de Trabajo ubicadas en Retiro, a la espera de una solución para esta acuciante situación.
La empresa adeuda parte de los salarios de marzo y la totalidad de los sueldos de abril de casi 600 trabajadores efectivos. A esto se suma la decisión no renovar más de 150 contratos que finalizaron el 15 de abril, correspondientes a choferes precarizados. A ellos la empresa les abonó apenas un 40% del sueldo de marzo y los dejó librados a su suerte, totalmente varados, sin ningún tipo de respuesta respecto a su continuidad laboral. Una vez más, la cuarentena decretada por el gobierno nacional es utilizada por las patronales para no abonar sueldos, suspender y despedir.
A su vez, se multiplican las voces críticas respecto a la actuación de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), sindicato conducido por la burocracia de Roberto Fernández. En lugar de hacerse presente ante sus afiliados para ponerse a la cabeza de su reclamo, no solo se borró sin aviso, sino que su única intervención fue para empezar a diagramar una rebaja salarial del conjunto de sus representados en acuerdo con las cámaras del transporte. Una canallada en toda la línea.
Más que nunca, se hace necesario pelear por un subsidio de $30 mil para todos los trabajadores y trabajadoras desocupados financiado mediante un impuesto a las grandes fortunas, y por la prohibición efectiva de los despidos. El gobierno de Alberto Fernández, que anunciara hace semanas la suspensión de despidos y un impuesto a los más ricos, no pasó de los avisos. Por el contrario, en los hechos se dedicó a subsidiar empresarios y permitir la cada vez mayor e interminable gotera de despidos a lo largo y ancho del país. |