Un nuevo escándalo involucra a las fuerzas de seguridad, esta vez a Gendarmería. En la noche de ayer, los vecinos de Monteros se alertaron por escuchar una serie de disparos en una vivienda. Luego se pudo establecer que se trató de dos gendarmes que protagonizaron una discusión, tras la cual uno sacó su arma.
En las redes sociales circuló un video donde se pueden escuchar al menos cuatro disparos. Por la denuncia de los vecinos del barrio Ñuñorco se identificaron a los dos gendarmes, quienes pertenecen al “Grupo Monteros” de Gendarmería.
Los efectivos fueron imputados por abuso de armas de fuego por la Fiscalía I del Centro Judicial Monteros. La fiscal Mónica García de Targa ordenó que no se adopten medidas privativas de libertad a los gendarmes y dispuso el secuestro de las armas para un peritaje. Además se realizarán dosajes alcohólico y toxicológicos junto al dermotest.
Los vecinos afirman que los gendarmes estaban alcoholizados y que estas situaciones de peligro son reiterativas, por lo que analizaban juntar firmas para que los gendarmes no continúen viviendo en el barrio.
Esta vez no hubo heridos ni víctimas fatales, aunque estos hechos siguen siendo consecuencia del “emponderamiento” a las fuerzas de seguridad que producen los discursos punitivistas y el tutelaje del Estado en los casos de violencia. |