El COVID-19 además de traer consigo una crisis económica fuerte, millones de contagios y muertes, ha tenido como consecuencia miles de despidos.
En la conferencia de prensa realizada para informar sobre el avance de Creditos a la Palabra, Norma Gabriela López Castañeda informó que la caída de plazas laborales en mayo “sólo fue de 344 mil 526", cantidad menor en comparación de abril (555 mil).
Además, en mayo, la generación de empleo formal fue la más baja para el quinto mes de un año desde que hay registro. La generación de empleo más baja había sido en mayo del 2009, cuando se eliminaron 111 mil 500 plazas del registro del IMSS.
La cifra de desempleos en lo que va de la pandemia es terrible. En los tres meses que llevamos bajo las medidas de distanciamiento social, se han perdido un millón 30 mil 366 empleos, sólo contando los formales.
De acuerdo con la funcionaria: “No es un dato muy alarmante porque tiene este efecto, que es temporal”.
Desde abril, la Secretaría de Trabajo y Prevención Social informó que seguiría el aumento de desempleo. Los empresarios afirman que si el PIB cae un 11%, podrían ser despedidos 20 millones de trabajadores afiliados al IMSS.
La pandemia afecta económicamente a las empresas, pero quienes realmente están cargando el precio son las y los trabajadores. Las empresas no están perdiendo sus ganancias, más bien, ¡quieren preservarlas sin importar a quiénes afecte!
Es necesario levantar una serie de medidas de emergencia para que la crisis no caiga sobre los hombros de la clase trabajadora. Una fundamental es la prohibición de despidos y las licencias pagadas al 100%.
También, que se entregue un subsidio de desempleo, que alcance para la canasta básica a todos y todas las trabajadoras, sean del sector formal o informal.
¿Y de dónde vendría ese dinero? Las 10 personas más ricas del país acumulan 125,000 millones de dólares. Es fundamental imponer un impuesto extraordinario a las grandes fortunas. Junto a esto, es necesario cancelar la deuda externa y destinar ese dinero para más recursos para proteger a la clase trabajadora y al personal médico del contagio. |