El último informe elaborado por la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, publicado el pasado lunes 15, sostiene que no volverá a utilizar los datos entregados por el Minsal, debido a que estos han provocado una “confusión muy grande y hacen imposible toda modelación”.
Las y los académicos indican que mientras no se tenga confianza sobre dichos datos, no seguirán modelando sobre la base de ellos, “dejando de contribuir así con intentos de predicción del desarrollo de la epidemia en Chile”.
Los argumentos de la Escuela de Salud Pública para prescindir de los datos del Minsal se refieren a que “se reportan casos diarios por PCR confirmado del día anterior. Estudios ESP y otros han determinado que alrededor de un 35% de los casos al momento que se tiene el resultado del PCR, han pasado más de 14 días de los primeros síntomas. Esto significa que al momento que Minsal reporta un caso, con probabilidad 0,35 este podría ya no ser un caso (está inactivo). Por otra parte, se estima, a partir de la letalidad reportada, que existe un sub reporte de al menos un 49% en los últimos días“.
En segundo lugar, indican que “los infectados activos son casos que están cursando la enfermedad y por tanto son contagiosos. Son la fracción de mayor importancia desde el punto de vista epidémico”.
Siguiendo esa línea, “los infectados activos corresponden a los casos nuevos reclutados en las últimas dos semanas menos aquellos que han fallecido. Si cada caso nuevo permanece como activo entre 10 a 14 días, entonces se debe esperar que exista una razón 1/10 a 1/14 entre casos nuevos y casos activos. Es decir, si se reportan 5.000 casos en un día, se espera que los casos activos sean al menos 50.000. Sin embargo, aunque el Minsal reporta del orden de 5.000 a 6.000 casos/día, se reportan alrededor de 25.000 casos activos“.
Por último, refiriéndose a las cifras de letalidad por COVID-19, expresan que “más allá de lo dramático que es cada fallecimiento, desde el punto de vista de la modelación, la imprecisión en los datos en este ítem es impactante. El dato de letalidad se supone que es el dato más “duro”, refrendado por exámenes y por un certificado de defunción. La letalidad se usa para calibrar los modelos y para estimar el sub reporte de casos”.
“En el último tiempo hemos visto una impresionante variación con cambios a posteriori, cambios de metodología y saltos impresionantes en el número de fallecidos, como un día en que se agregaron 653 fallecidos. Toda posibilidad de calibración de los modelos se hace imposible ante el desconocimiento de la magnitud real de la letalidad”, agregaron las y los académicos.
En ese sentido, desde la ESP sentencian que “siempre se debió reportar sobre la base de (PCR (+) más caso probable), con un registro de verificación posterior para depurar la información, y no al revés. Es mejor sobre-estimar la magnitud de la carga (coeficiente de seguridad) que a la inversa”.
Respecto a la importancia de los testeos, señalaron que “el esfuerzo diagnóstico sigue teniendo valores altos en el porcentaje de positividad en la última semana. Aunque el número absoluto de exámenes es importante, se debe seguir incrementando este esfuerzo para conocer la realidad de la magnitud de la infección y para tener una adecuada trazabilidad de los casos, lo que hará descender el riesgo en el momento en que de-escalen las intervenciones epidemiológicas. Los indicadores de riesgo están teniendo una relativa estabilización en la última semana, pero aún en valores muy altos”.
Cabe destacar que el gobierno sigue ocultando las cifras de fallecidos que, el pasado sábado, se revelaron en el reportaje de CIPER Chile. Dejando fuera a más de dos mil fallecidos, siguiendo con la línea de la falsedad de un gobierno criminal.
A continuación, dejamos el informe realizado por la ESP de la Universidad de Chile:
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