Con la excusa de que no hay suficiente dinero, la empresa que es propiedad de Carlos Slim, despidió el pasado lunes a todos los trabajadores que consideró no esenciales. Mientras tanto Manuel Méndez, secretario de ayuntamiento de dicho municipio dijo que se esperan más despidos de mineros en el resto de la semana.
El dirigente sindical de la sección 20 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares (SNTMMSS), dijo que velarían porque a los despedidos se les pague el finiquito mayor a 90 días que es lo que dictamina la ley, fuera de eso no se pronunció contra la medida de despedir a 81 mineros.
Comerciantes y pobladores de la zona, declararon que el cierre de la mina implicará un golpe para ellos pues era una de las principales fuentes de ingreso de la comunidad.
A pesar de que Slim ganó recientemente una licitación para un tramo del Tren Maya y que se mantiene como el hombre más rico de Latinoamérica y uno de los más ricos a nivel mundial, el empresario no duda en utilizar la excusa de la crisis para dejar a casi una centena de trabajadores en la calle.
Si Slim dice que no le alcanza para los salarios, debe abrir sus libros de contabilidad y demostrar que esto es así. Es urgente que se haga efectiva la prohibición de los despidos, expropiando a toda empresa que incumpla el decreto presidencial que hasta la fecha es nada más que letra muerta y que la misma siga funcionando bajo control de sus trabajadores, sin ningún tipo de pago a la empresa. |