Para comenzar la conferencia mañanera, López Obrador recordó que hoy se cumplen dos años de su triunfo electoral y anunció que dará un informe a las 5pm, una “rendición de cuentas sobre lo logrado en el proceso de transformación”.
A continuación se refirió a la entrada en vigor, el día de hoy, del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, con todos los procedimientos legales cumplidos, y agradeció a los integrantes del Poder Legislativo por aprobar las leyes fundamentales y secundarias.
El consejero jurídico de presidencia dio un informe sobre las modificaciones legales que se realizaron para dar vida al nuevo tratado.
Las secretaria de Economía, Graciela Márquez, expuso que el T-MEC significa tanto una continuidad como una modernización del anterior Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
El T-MEC permitió actualizar las reglas e incorpora nuevos aspectos y nuevas áreas, como los capítulos de mejora regulatoria, el capítulo sobre pequeñas y medianas empresas, un capitulo sobre anticorrupción, protección al medio ambiente, inclusión de los derechos de los trabajadores y en general políticas de facilitación comercial.
Al integrar más regiones, más sectores y más mercancías constituye, según la secretaria, una palanca para el desarrollo y permitirá que más grupos sociales se beneficien de los frutos del comercio internacional.
Señalando que casi tres cuartas partes del PIB las representa el comercio internacional, agregó que servirá como palanca para enfrentar los retos económicos que ha puesto a la economía mexicana el Covid-19 y que generará espacios de desarrollo e inclusión en todo el territorio nacional.
Cabe destacar que, aunque habló de continuidad con el tratado anterior y su modernización, no mencionó en ningún momento ni las consecuencias nefastas que trajo el TLCAN para México, ni que las negociaciones del T-MEC tuvo que asumirlas el gobierno de la 4T a medio camino, pues habían sido iniciadas por el gobierno de Peña Nieto.
En su turno el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, dijo que el tratado significa una apuesta para el desarrollo futuro de México, que está basado en salarios competitivos y en que el trabajo gane, en mecanismos –paneles- para resolver controversias o diferencias entre “los dos países” y en la certidumbre sobre el largo plazo para México.
Ebrard se refirió a las charlas previas de AMLO con Trump respecto a “procurar encontrarnos” en el marco de la nueva etapa de la relación entre los tres países, y resaltó que el mandatario mexicano opina que vale la pena promover, consolidar y expandir el nuevo tratado, sobre todo porque vamos a vivir un mundo marcado por la incertidumbre, tensiones comerciales muy serias y competencias muy fuertes, más difíciles de resolver.
El secretario informó que ayer confirmaron y recibieron la invitación para una visita oficial de trabajo a Estados Unidos, para el 8 y 9 de julio, con motivo de la entrada en vigor del T-MEC.
El 8 de julio en la tarde López Obrador se encontrará con Donald Trump para abordar la agenda de trabajo bilateral, mientras que para el 9 por la mañana se tiene contemplado abordar la agenda trilateral, aunque más adelante aclaró que Canadá aun no confirma su asistencia.
En buena medida, la intervención de Marcelo Ebrard estuvo encaminada a justificar el próximo encuentro de AMLO con Donald Trump, criticada por el momento político que se vive en Estados Unidos, en donde se realizarán elecciones presidenciales en noviembre mientras que el movimiento contra el racismo –promovido por Trump- y la policía sigue recorriendo el país.
Por su parte, a modo de balance de lo que va de su mandato, López Obrador dijo que “el resultado es bueno a pesar de los pesares”. Citó un texto de las redes para ilustrar su punto: “Nos tocó el peor momento, estamos atravesando un mal momento con el mejor gobierno” y añadió que eso es lo que muchos piensan.
Según el jefe del Ejecutivo, las encuestas lo están favoreciendo, pues “tenemos más aprobación que el porcentaje de votos que obtuvimos hace dos años, más reconocimiento del pueblo”, cuando ambos porcentajes son incomparables pues miden cosas distintas e involucran diferente número de variables.
Sin que neguemos que el gobierno se mantiene fuerte, con el manejo mañoso de las encuestas el presidente oculta la disminución en su aprobación por parte de la población en los últimos meses, lo cual está vinculado tanto a su manejo de la pandemia, particularmente por privilegiar los intereses de los empresarios y acatar las exigencias del gobierno estadounidense para la reapertura económica, dejando en segundo plano la salud de los trabajadores, como a otras medidas antipopulares como los megaproyectos o la continuidad de la militarización del país.
Luego continuó, como ya es costumbre, presentando un panorama optimista en la economía y respecto a la pandemia, sin importar que los pronósticos de las autoridades sanitarias han sido negados una y otra vez por la realidad, ni las previsiones económicas de bajo crecimiento y desempleo para México, tanto de instituciones nacionales como internacionales.
Incluso aseguró que en lo económico “ya tocamos fondo” y que el peor mes para la economía fue abril, mientras que espera que a partir de hoy el semestre que viene sea de recuperación.
Sobre el T-MEC, consideró que es muy oportuno en estos tiempos y que va a ayudar mucho a la economía de los tres países, recalcando la importancia del tratado para justificar su visita a la Casa Blanca.
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