Cristina se reunió ayer con los representantes sindicales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), Unión Obrera de la Construcción (UOCRA), Sindicato de Empleados de Comercio (SEC), Sindicato Único de Trabajadores de Edificio de Renta y Horizontal (Suterh) y las cámaras empresarias junto a los ministros Axel Kicillof y Carlos Tomada, para homologar los acuerdos salariales. Los acuerdos son en torno al 2 7% de aumento, que era lo que el Gobierno y los empresarios venían “aconsejando”.
Tanto los empresarios como el gobierno celebraron que estos gremios firmaron paritarias moderadas, así el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, ponderó que el Gobierno haya realizado un "trabajo fino, adecuado, laborioso" para llegar a un acuerdo salarial con cinco gremios, y criticó a los "agoreros con mala leche" que anunciaban conflictos sociales. El ministro señaló que "era un trabajo en el que se venía insistiendo" y que "había que llegar a un punto ecuánime, medio, en el que estemos todos de acuerdo". El funcionario también cargó contra el paro afirmando que "si se sigue adelante con el paro" anunciado para el 9 de junio, pese al acuerdo con los gremios afines al Gobierno, "es porque es político, porque quieren participar del clima de la elección, y a eso uno no le puede prestar atención" y preguntó: "¿por qué se va a realizar el paro, si se llegó a este acuerdo? Decían que se hacía el paro porque no se cerraban las paritarias y éstas se cerraron".
El ministro Tomada afirmó durante la conferencia de prensa que “fue una negociación compleja, como son siempre las negociaciones colectivas, donde finalmente el consenso termina primando”. Remarcó que “los acuerdos estratégicos, que pasan por mantener la capacidad adquisitiva del salario y darle previsibilidad a los empleadores, se cumplieron plenamente”.
Los empresarios, en sintonía con el gobierno, se mostraron más que conformes con las paritarias cerradas a la baja. El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Sacco, dijo que tras los acuerdos, "vamos a pasar un 25 de mayo divino" porque, aseguró: "donde cierran esos cinco (gremios), el resto va en escalera, van todos". El empresario gráfico declaró que el porcentaje de aumento de las paritarias "es una manera de decir el 27%. Cuando uno le agrega todos los adicionales, como la UOM que cambió la base de la primera categoría, están todos arriba del 30%. Lo importante es la tendencia psicológica". Sacco garantizó que esos aumentos "no van a impactar en la inflación", porque ese índice "este año no va a superar el 25%", y aseguró que "en el peor de los escenarios va a empatar" los incrementos salariales.
Por su parte los gremios opositores al gobierno salieron al cruce de las paritarias firmadas. El secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, denunció que "después dicen que no hay techo salarial; acá le han puesto techo, ventana y puerta estos muchachos, porque este número se venía manejando desde hace tiempo: primero era 24%, después 26%. Lograron un punto nada más, es ridículo para los trabajadores". Según Moyano, este anuncio de paritarias es "lamentable, una vergüenza".
Seguramente sus trabajadores no van a estar muy contentos y la gran mayoría el 9 de junio va a apoyar la medida de fuerza, como ocurrió en el último paro. El otro Moyano, Facundo, diputado massista, también hizo declaraciones en contra de estos acuerdos y planteó que es "lisa y llanamente un ajuste" a través del "mecanismo de la inflación y las paritarias a la baja". El secretario general del sindicato de trabajadores de peajes alertó que, mientras desde el kirchnerismo "dicen que los trabajadores en los 90 estaban peor", acá se la siguen llevando con pala sectores que, en la retórica, son enemigos del modelo".
Nuevo pacto contra los trabajadores
Los únicos que no pueden festejar estos acuerdos son los trabajadores de dichos gremios, cuando ya perdieron en 2014 producto de la inflación 5.5% de su salario real y cuando en 2015 se espera una inflación del 30%, es decir, que estos aumentos no alcanzarán para cubrir los aumentos de precios de este año. Lejos quedan estos aumentos de alcanzar la canasta familiar que ronda los $13.000; por ejemplo los trabajadores de la UOM no alcanzarán los $9000 con este acuerdo. En cuanto al impuesto al salario, el gobierno tampoco modificó el mínimo no imponible, un reclamo muy sentido entre los trabajadores, sino que sólo modificó las escalas.
El Gobierno logró su embestida contra el salario en estos gremios, producto de la entrega de sus dirigentes gremiales y espera que sean paritarias testigo para imponer aumentos a la baja sobre el resto de los trabajadores. Por su parte, los gremios opositores también le dieron una tregua importante al gobierno, luego del último paro nacional para que lograra su cometido; los empresarios contentos junto a estos aliados, seguirán llevándosela en pala. Los trabajadores junto a la izquierda se prepararán para intervenir en la jornada del 9 de junio de manera independiente, porque siguen sobrando los motivos para parar. |