La discusión del proyecto de retiro del 10% de las pensiones ha mostrado a la derecha y al gran empresariado defendiendo con uñas y dientes a las AFP. Buscan de esta manera proteger uno de sus principales negocios.
Lo cierto es que las medidas del gobierno para enfrentar la pandemia han apuntado a que esta crisis la pague el pueblo trabajador, con mayor precarización e incertidumbre.
En ese marco, Dauno Totoro, dirigente del PTR señaló que: “Vemos cómo a plena luz del día los dueños de este país se unen para intentar vetar la mayoría popular que ayer se expresó masivamente con cacerolazos y protestas. Chile Vamos, todos los gremios empresariales que firmaron una declaración en conjunto, las AFP, los bancos y los medios de comunicación, hacen de todo para evitar que se vote el retiro del 10%, incluso intentando comprar parlamentarios como lo dijo el mismo diputado Andrés Celis. Debemos derrotar este intento de los grandes empresarios. Las movilizaciones y el paro anunciado por la Unión Portuaria es el camino a seguir”.
A su vez, respecto al proyecto del 10% agregó que “Muchos trabajadoras y trabajadores necesitan una respuesta urgente, porque durante meses sólo han recibido ataques a sus condiciones de vida por parte de este gobierno. El retiro del 10% de las AFP expresa en muchos casos una medida extrema para paliar la precariedad que empuja la pandemia y las políticas de Piñera”.
Por su parte, para Jossefe Cáceres, dirigenta de la Anfumce y del PTR, el cuestionamiento a las AFP “instala el problema de quién decide por los fondos de pensiones de las y los trabajadores. Muchos se preguntan: si la plata la generan los mismos trabajadores, ¿Por qué son los especuladores de las AFP quienes deben decidir qué se gasta y qué no? Porque claro, cuando hay ganancias ganan ellos, y cuando hay pérdida las paga el pueblo trabajador”.
Frente a la pregunta de a qué le temen los grandes empresarios y el gobierno, Joseffe responde que “Si no nos hubiéramos rebelado en octubre, no estaríamos discutiendo esto. A lo que temen es a la enorme fuerza que tiene la clase trabajadora y el pueblo que se ha movilizado durante meses y que hoy vuelve a expresar su voluntad contra el gobierno. Pero debemos ser conscientes que solo con el retiro no se van a acabar las AFP. Si no apostamos a que la crisis la paguen los grandes empresarios y a terminar con las AFP, los capitalistas harán de todo para que el retiro sea a costa de peores pensiones.”.
Desde Antofagasta Daniel Vargas, abogado de DDHH y dirigente del PTR nos señaló que las AFP son un “enorme negocio para las grandes empresas: de los fondos de pensiones, 30.000 millones de dólares van a los 10 grandes bancos que operan en el país."
Esta discusión del retiro o no retiro del 10% abre un debate de fondo: “Durante años nos han querido hacer creer que cada uno es dueño de sus fondos y que éstos están bien invertidos y guardaditos. Pero eso es un cuento de los empresarios. Lo que hay es un enorme fondo creado por los trabajadores, pero que es administrado por las odiadas AFP en beneficio de capitalistas nacionales y extranjeros. Con esa plata se podrían garantizar pensiones dignas, con un mínimo acorde a la canasta básica familiar y no inferiores al 80% del salario, y ayudar a solucionar los grandes problemas sociales que existen en el país. Si nos vemos sólo como cotizantes individuales, los grandes empresarios nos pasarán por encima. En cambio, si somos conscientes que esa riqueza la genera la clase trabajadora y nos organizamos para decidir colectivamente, nuestra fuerza será imparable”.
Otro debate que plantean, es el papel de los políticos del régimen y el nivel de demagogia que se ha visto estos días. Dauno Totoro señaló que “si dejamos entregada esta lucha a la voluntad de políticos que durante años desfilaron en los directorios de las AFP, como lo hizo la ex Concertación que hoy despliega una demagogia infinita, los grandes empresarios tienen todas las de ganar. Estamos hablando de un parlamento, además, que le votó las principales leyes de ataque al gobierno como la ley de protección al empleo”.
Pensando en una salida de fondo frente a este escenario, Jossefe Cáceres planteó que “necesitamos una salida de emergencia y de fondo en beneficio de las y los trabajadores, con pensiones mínimas acorde a la canasta básica familiar de $500.000; garantizar el pago íntegro del salario a todos los trabajadores por parte de los empleadores, y un ingreso de emergencia para todas y todos de $500.000 en base a un impuesto a las grandes fortunas. Hay que luchar por la prohibición de despidos y derogación de la ley de protección del empleo. Recursos hay, en el cobre, en las riquezas minerales, pero deben estar al servicio del pueblo y no las ganancias empresariales. La crisis la deben pagar los grandes empresarios y no los trabajadores”.
Por otro lado, los cacerolazos y las protestas del día de ayer no dejaron indiferente a nadie. En ese sentido, Dauno Totoro planteó que “Muestran que el pueblo trabajador se cansó de que un puñado de especuladores decidan sobre las pensiones de la clase trabajadora, y que hay fuerza para ir por más. Por qué vamos a aceptar que un gobierno criminal como el de Piñera, responsable de la represión, asesinatos y pérdida de vista de muchas y muchos compañeros durante la rebelión, y que en la pandemia ha jugado con la vida de millones, sea quien decida. Él se tiene que ir. Pero tampoco son una solución las instituciones de un régimen que la mayoría quiere cambiar. Es necesario imponer una Asamblea Constituyente Libre y Soberana para que el pueblo decida sin trabas”.
En ese mismo sentido, Jossefe Cáceres puntualizó que por estos motivos hay que “retomar el camino iniciado por la rebelión de octubre y el 12 de noviembre cuando realizamos un gran paro nacional con movilización y pusimos en las cuerdas al gobierno de Piñera. El paro anunciado por los portuarios para este miércoles es el camino a seguir. La estrategia del Frente Amplio y el PC de confiar en los votos de la ex Concertación, mientras dejan pasar ataques a la clase trabajadora como la ley de suspensiones, es un callejón sin salida. Mientras el pueblo sufre las consecuencias de la pandemia, pero también se organiza y quiere imponer su voluntad, mantienen una tregua criminal desde la CUT, los principales sindicatos y organizaciones. La CUT y las centrales debiesen seguir el camino de la Unión Portuaria y convocar a un paro nacional y un plan de lucha que parta por enfrentar las maniobras antidemocráticas de los grandes empresarios, y que apunte a derrotar a este gobierno e imponer una salida de fondo para que la crisis sinatiaria, económica y social la paguen los capitalistas y no el pueblo trabajador”.
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