Desde el año pasado, la ciudad del gran San Miguel de Tucumán empezó a tener en su paisaje urbano a cientos de personas cargando una mochila naranja; son los repartidores y repartidoras de Rappi, una empresa que acerca cualquier tipo de producto de comidas, super, farmacia o bebidas a sus clientes a través de una red de repartidores, o así por lo menos se autodefine en su blog.
Pero esta red de repartidores, ¿tiene una relación laboral con la empresa?. Desde La Izquierda Diario nos acercamos a entrevistar a un repartidor de rappi para averiguar esto, y más, de cómo es este trabajo.
LID: ¿Cómo hiciste para empezar a trabajar en Rappi?
J: Me descargue la aplicación de repartidor, seguí los pasos de activación, esperé que me validen los datos, luego compré la mochila y en unos días fui a retirarla. Me activé y ya empezaba a recibir pedidos.
LID: ¿Cómo se hace el trabajo?
J: Te activas, una vez que te llegan los pedidos podes ver el lugar donde recogerlo y el destino donde llevarlo y tenes alrededor de 20 segundos para aceptarlo. Una vez aceptado, cuando entregas el pedido en el domicilio, recién te enteras si lo cobras o si ya lo pagaron.
LID: ¿Cómo se calculan los salarios?
J: Recibimos el costo del envío que es de un mínimo de 55 pesos y que aumenta 10 pesos por cada kilómetro de distancia de la entrega, más la propina que nos quiera dejar el cliente. Pero desde un principio empezamos con un saldo negativo ya que debemos costear los uniformes de la propia empresa. Por ejemplo la mochila que son como 900 pesos, o sea que debes hacer alrededor de 16 envíos para costearla.
Rappi te deja pedir la mochila como deuda y te van descontando de los envíos que empieces a hacer o la campera de lluvia que Rappi te da de manera de “premio” recién a los 100 pedidos que hagas.
LID: ¿Tienen algún convenio de relación laboral con la empresa?
J: Ninguno. La empresa nos dice que somos “colaboradores”, trabajadores “autónomos” que prestamos servicio de repartición.
LID: ¿Entonces son trabajadores autónomos?
J: Desde mi punto de vista eso es muy falso. Primero que la empresa fija el precio de la tarifa y es muy difícil que la aumente. Si fuéramos autónomos, ¿no deberíamos nosotros decidir cuánto cobrar por nuestro servicio?. Nosotros ponemos nuestros propios vehículos para trabajar, tanto motos como bicicletas. En estos meses aumentaron las naftas, los repuestos de bicicleta y la inflación de los alimentos, sin embargo Rappi mantiene la misma tarifa y si la aumenta, aumenta muy poco y ni siquiera tiene en cuenta todo esto.
Segundo que la aplicación tiene un porcentaje de aceptación de pedidos, por lo que si rechazamos pedidos ese porcentaje baja y por ende nos llegan menos pedidos para entregar, o sea que nos controlan, incluso te llegan a bloquear por unas horas si rechazas varios pedidos: ¿por qué nos pueden bloquear si somos “autónomos”?.
Entonces si tenemos un accidente o averiamos nuestro vehículo la empresa no se hace cargo porque somos autónomos pero si rechazamos un par de pedidos por alguna razón específica la empresa nos bloquea, ¿dónde está el autonomismo ahí?.
LID: ¿Entonces sí hay una relación laboral de la que la empresa no se hace cargo?
J: Yo pienso que sí, nosotros ponemos nuestros vehículos, el celular que tiene que ser medianamente bueno y tiene que tener crédito constantemente, cargador portátil, también tenemos que comprar el uniforme donde los estamos promocionando. Imagínate si un obrero tuviera que poner su propia maquinaria y comprarse su ropa de trabajo en una fábrica!. Bueno eso es lo que siento que hace la empresa con nosotros.
Si bien es cierto que te podes activar cuando vos queres, todos sabemos que hay ciertos horarios picos donde tenemos que activarnos para obtener la mayor cantidad de pedidos posibles, ya que durante otros horarios es muy raro que hagas viajes. Pero además de esto hay una política de desactivación y es que la empresa te puede dar de baja de la aplicación si pasan muchos días sin activarte. Entonces a mi modo de ver somos empleados de la empresa, deberíamos tener las condiciones que tiene cualquier empleado en relación de dependencia.
LID: ¿Les alcanza para vivir de esto?
J: El bajo costo del envío sumado a que Rappi todavía, a diferencia de Pedidos Ya por ejemplo, no abarca tantos locales de comida, hace un combo donde recibimos muy pocos pedidos para entregar al día, y a veces pasamos horas y horas sin que salga ningún pedido.
De los chicos que conozco de Rappi ninguno vive de esto, no se puede vivir de esto. Todos tenemos que tener otro trabajo aparte de este para subsistir. Obvio que lo podemos dejar cuando queramos, pero no tenemos otras opciones. Es muy escaso el trabajo en Tucumán y ahora con la cuarentena se puso mucho peor, prácticamente somos empujados a esto, conozco algunos que piden prestado la bici o la moto para trabajar.
LID: ¿Pensas que esto puede cambiar?
J: El 1 de julio se realizó el primer paro internacional de trabajadores de reparto aquí en Argentina y en otros países como Brasil, México, Chile o Costa Rica.
En el caso de Brasil fue muy masivo y el reclamo principal era el reconocimiento de la relación laboral con las apps. Pero también a nivel nacional hay toda una movida de trabajadores precarizados que vienen organizándose en una red de trabajadores de distintos rubros que están precarizados para empezar a conquistar derechos laborales y donde recientemente se hizo una asamblea nacional de repartidores, donde se está impulsando la creación de un sindicato propio de los repartidores de aplicaciones.
Esa red también está en Tucumán y vi cómo se organizaron chicos y chicas de distintos rubros para conseguir que le paguen el 100 % del salario y el pase a planta permanente de los trabajadores de call canters. Pienso que desde Tucumán los repartidores deberíamos empezar a organizarnos y sumarnos a todas estas movidas para impulsar campañas y empezar a conquistar derechos laborales como trabajadores que somos. |