Según fuentes anónimas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría promulgar un decreto en el que queden fuera del conteo del censo 2020 los migrantes indocumentados.
El censo, que se lleva a cabo cada 10 años, ayuda a determinar dónde y cómo se asignan los recursos públicos con que se financia a los estados para construir escuelas, hospitales, departamentos de bomberos y otras instituciones de carácter público, así como para calcular la representación de los estados en la Cámara de Representantes para el conteo de votos.
De este modo los migrantes indocumentados pueden perder bienes sociales a los que contribuyen con su trabajo, del mismo modo que pierden representación política. Muchos cuentan con familiares considerados legalmente como ciudadanos estadounidenses, pero no se tomará en cuenta el número real de personas que viven en el país. Además de que son la población más precarizada, junto con la población negra, quienes actualmente padecen los estragos de la pandemia por Covid-19.
Otro golpe del gobierno yanqui para la comunidad latina
El año pasado, Trump aceptó que no se tomara en cuenta una pregunta sobre ciudadanía en el censo de 2020 después de que la Corte Suprema dictaminó, en contra del gobierno, el cual había argumentado para su aprobación, que los nuevos datos sobre ciudadanía ayudarían a hacer cumplir mejor la Ley de Derechos de Votación. Además de que arrojaría datos más precisos de la composición social del país. El tribunal dictaminó que el fundamento era "artificial".
Muchas personas podrían sentirse intimidadas a responder esa pregunta, por dar a conocer su carácter de ilegales, debido a las disposiciones políticas actuales del país.
La aprobación de dicho decreto sería un avance de la política racista y antinmigrante del magnate al mando de EE.UU. -poniendo en peores condiciones a la población migrante de nuestro país y a la centro y suramericana- gente que el propio gobierno de México ha detenido en las fronteras mexicanas a través del uso de la fuerza de la Guardia Nacional, colaborando así con la política de Trump.
Urge que la población migrante y la afroamericana se unan en contra del racismo que precariza sus vidas, y con las y los trabajadores estadounidenses que también sufren la explotación laboral, porque imponer el respeto a los derechos de las y los migrantes es un paso para la conquista del respeto a los derechos de todos.
|