A finales de junio del 2020 se alertó que el permafrost (tierra congelada bajo la tundra de Siberia, Alaska o Canadá) se está fundiendo por el aumento de temperaturas. Esto ha permitido la descongelación de cadáveres de animales antiquísimos, como lobos del Pleistoceno, leones de cavernas y mamuts.
Al norte de Siberia, el pasado 22 de julio encontraron el esqueleto bien conservado de un mamut lanudo, una especie extinta desde hace 10,000 años. Investigadores rusos trabajan en recuperarlo.
Pastores locales de renos avisaron que habían encontrado en las aguas poco profundas del lago Pechevalavato, en la región de Yamalo-Nenets. Se encontró parte del cráneo, la mandíbula inferior, costillas y un fragmento de pie con tendones intactos.
Yevgeniya Khozyainova, del Shemanovsky Institute en Salekhard (Rusia), explica que “encontrar el esqueleto completo de un mamut es relativamente raro. Tales hallazgos permiten a los científicos profundizar su comprensión sobre esta especie”.
Tristemente, es posible conocer más de los animales gigantes del pasado por las altas temperaturas que ha experimentado Siberia últimamente por el cambio climático.
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