"Juntarse con todas las condiciones de seguridad y sin poner en riesgo la vida de otros es legal. Lo que no puede ser legal es que las personas que quieran manifestar una disidencia por lo que pasa en el país sean detenidos o se les arme una causa por hacerlo".
Quien habla es Patricia Bullrich, la ex ministra de Seguridad de la gestión de Cambiemos. La funcionaria que más activamente defendió la represión estatal ocurrida en esos cuatro años, fuere contra la manifestación que fuere.
Ahora, devenida opositora y desde el llano, defiende el derecho a reclamar y convoca a movilizarse el 17 de agosto, en el marco de nueva protesta que realizará la oposición de derecha.
"Voy a ir a la marcha pero en un auto, no voy a caminar entre la gente porque no sería lógico. Pero es importante lo que se está armando desde la sociedad, una sociedad que comparte valores", señaló en una entrevista que tuvo lugar en América TV.
Sin embargo, las afirmaciones de la ex ministra no parecen condecirse con la realidad. Las manifestaciones convocadas por las derecha estuvieron lejos de ser hostigadas por la Policía. Incluso a pesar de haber agregado a periodistas, como ocurrió con el caso de un móvil de C5N.
Por el contrario, la brutalidad policial -en constante ascenso gracia al aval explícito del Gobierno nacional y los Gobiernos provinciales- se descarga sobre los sectores más pobres de la sociedad. En particular la juventud sufre una creciente violencia institucional.
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