Para este miércoles 19 de agosto, tras 81 días de “nueva normalidad”, se reportan 537,301 casos acumulados de Covid-19, así como 58,481 defunciones. Después de la tormenta, que sigue siendo una lluvia profusa, Gatell y la 4T presumen como éxito la tercera semana con disminución de casos positivos. La oposición derechista se niega a aceptar su parte de responsabilidad en la tragedia. |
La conferencia de prensa vespertina tu lugar acabando la CONAGO, donde también anunciaron que se tiene nuevos parámetros para el semáforo epidemiológico por entidad, cosa que es parte de la política del Gobierno Federal, para negocias con la oposición y mantener la gobernabilidad, por encima de la salud de millones de trabajadores que están dejando la vida todos los días.
Cuando Gatell fue cuestionado sobre si el semáforo tenía consideraciones económicas, lo negó tajantemente, sin embargo, parece que la memoria corta es la herramienta más común, pues no fue, sino, por presión de EEUU que se reaperturó la industria maquiladora y se negoció el T-MEC, en medio del pico más alto de la pandemia.
Con el tono dialogado que caracteriza a López-Gatell, buscó minimizar a los gobernadores derechistas que buscan su destitución, se olvidó de mencionar, que esta manera de encarar la disputa por el semáforo epidemiológico también busca ir configurando la disputa electoral rumbo a 2021, donde se votarán 30 congresos locales.
Mientras fue cuestionado por la infodemia, aprovechó para volver lanzarse contra las pruebas masivas, cosa que declaró es “ridícula” por no tener “utilidad técnica”, mientras nada dice que muchos casos han sido detectados por pruebas periódicas en lugares laboralmente activos, cosa que tendría que hacerse para evitar la propagación en los centros de trabajo.
Al cierre, el gobernador de San Luis Potosí celebró la unidad entre federación y gobierno federal, una muestra más de que le interés global no es “la salud de los mexicanos”, sino, la estabilidad política. |