Si el fin de semana la noticia a nivel nacional fue el colapso sanitario en Tartagal, en estas últimas horas Salta se encuentra entre las provincias con más avance de los contagios. Algo que ni el gobernador Gustavo Sáenz puede ocultar.
Los departamentos de Capital, San Martín, Anta, Güemes, Metán, Orán, Rivadavia, Rosario de Lerma y Guachipas están en el foco. Y, según informó el Ministerio de Salud, el total de contagios de covid-19 es de 1427.
Sáenz habló esta mañana y volvió a responsabilizar a la gente y callarse ante el colapso sanitario. Mucho menos habló del caracter represivo de las nuevas medidas en curso desde mañana.
El reforzamiento del control
Según reza en el portal del Gobierno, “el Comité Operativo de Emergencia emitió la Resolución Nº 46 y en el marco de su artículo 4 del DNU N 677/2.020 resuelve limitar la circulación de personas en todo el territorio de la Provincia, entre las 00:00 y 06:00 horas, exceptuando de dicha restricción a los servicios esenciales de salud y seguridad”. Porque al decir del gobernador "a la noche salen los irresponsables". Un virtual estado de sitio nocturno, como denunciaron muchos en las redes sociales.
“Asimismo el artículo 2 de dicha resolución establece la suspensión de circulación de personas entre municipios a fin de realizar actividades turísticas en el territorio provincial. En su artículo 3 de la resolución del COE indica que las conductas que transgredan las disposiciones dictadas en el marco de la Emergencia Sanitaria serán pasibles de las previsiones de los artículos 202 y 205 y concordantes del Código Penal y lo establecido en la Ley N° 8.191”.
Recordemos que la Ley 8191 no es más que el DNU 255 que le da superpoderes a la Jefa de Policía para detener a cualquier persona que considera que viola la cuarentena sin la necesidad de una orden judicial. Algo que viene envalentonando a las fuerzas represivas locales, a cargo del ex coronel negacionista Juan Manuel Pulleiro, ensañadas con la juventud de los barrios pobres y las comunidades originarias que pelean para no morirse de hambre y por vivienda.
Aumentan los contagios en los lugares de trabajo
El Gobierno peronista local aumenta el carácter represivo del Estado local al tiempo que, a tono con la situación que se visualiza a nivel nacional, cede a la presión de las patronales que exigen mantener en funcionamiento los comercios y empresas sin ningún derecho ni norma sanitaria para sus trabajadores.
Es por eso que, a los casos conocidos de enfermos por covid en los centros de salud, ahora se suman contagios en actividades no esenciales. Es el caso, en la Capital, esta semana de trabajadores y trabajadoras del mayorista Vital, del Corralón El Amigo, en Rentas y Ciudad Judicial, entre otros lugares. En varios de ellos, ni patronales ni Gobiernos dispusieron testeos masivos. La intendenta Bettina Romero los exige, ¿pero qué hace para garantizarlos?
Primero, nuestras vidas
Frente a esto se hacen necesarias una serie de medidas que empiecen por el impulso de Comisiones de Higiene y Seguridad de las y los trabajadores en todos los lugares laborales. Para que sean ellos, organizados, quienes exijan testeos masivos y lleven el control de las condiciones sanitarias.
Ante esta crisis sanitaria en curso, como plantean desde la izquierda, urge unificar la salud pública y privada en un sistema estatal único y de calidad. Al tiempo que pelear para que se haga efectivo ahora un aumento de presupuesto de salud en base al no al pago de la deuda externa y un impuesto extraordinario a los millonarios, a las mineras, ingenios, tabacaleras y todos lo que se la vienen llevando en pala gobierne quien gobierne a costa de nuestras vidas.
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