La huelga en Notimex estalló el 21 de febrero. Ha pasado más de medio año de que las y los trabajadores mantengan día y noche tres campamentos a las afueras de las sedes de la Agencia de Noticias del Estado Mexicano; la mayoría de los meses han transcurrido bajo la mortal pandemia del COVID 19 (que en nuestro país acumula más de 65 mil muertes), además de soportar fuertes lluvias y ventarrones que afectan la salud de lxs huelguistas.
Fueron violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), a la libertad sindical y de asociación, junto a 245 despidos injustificados los que detonaron el conflicto.
Las personas despedidas son en un 75 % mujeres, incluso una trabajadora con 8 meses de embarazo que fue desalojada del edificio, muchas son sostén de sus hogares y madres solteras; hablamos de reporteras, editoras, redactoras y fotógrafas.
La mayoría de las y los despedidos acumulan más de una década de experiencia en la Agencia. Conocen el ejercicio del periodismo y han dejado una vida en buscar de garantizar el derecho a la información, en un país donde informar es un riesgo para la vida. Son quienes mueven y construyen a Notimex.
Son casi 200 días de una huelga en defensa de sus derechos humanos y laborales en los que se les ha obligado a exponer su salud y la de sus familias. La Dirección de Notimex, con Sanjuana Martínez al frente, llegó con el gobierno de la llamada 4º Transformación y, al igual que en otras dependencias estatales, con el pretexto de la Austeridad Republicana impulsada por Andrés Manuel López Obrador y el Morena, aplicó una serie de recortes sobre los derechos laborales y despidos injustificados, no sobre altos funcionarios, sino sobre trabajadoras con funciones de base. En este ataque contra las y los trabajadores, se mostraron los fuertes límites del progresismo del gobierno.
Es bajo el pretexto de limpiar la corrupción en la Agencia, que se ha tratado de aniquilar al Sindicato Único de Trabajadores de Notimex (SUTNotimex) y el CCT actual, para imponer un sindicato propatronal y un contrato a modo, funcional al proyecto sindical de López Obrador, que pretende la subordinación absoluta de los sindicatos a su administración.
En el fondo del conflicto, la causa es plenamente neoliberal: el aniquilamiento de los derechos de las y los trabajadores y el aumento de la precarización laboral.
Una ofensiva de las autoridades que no cesa
La negativa de las autoridades a resolver las demandas del SUTNOTIMEX, acompañada de una campaña de criminalización y persecución política a las y los trabajadores y otros periodistas y medios críticos, a la par de la permanente violación al derecho de huelga, contrasta con la impunidad con que actúa la directora de la agencia noticiosa.
A pesar de que todos los fallos legales han estado a favor de las y los trabajadores que sostienen la huelga, ninguno ha sido acatado por Sanjuana Martínez. La Agencia de Noticias mantiene ilegalmente operaciones y hace un par de semanas la Dirección de Notimex rompió la mesa de negociación en la que se busca llegar a un acuerdo. Pero estas operaciones ilegales, pues la empresa enfrenta un huelga legal, tienen respaldo oficial pues la política de la agencia noticiosa del estado la decide el gobierno.
Cada vez es más evidente la colusión de las distintas instituciones y niveles de gobierno con la patronal de Notimex. Es por ello que actualmente la Secretaria General del SUTNotimex, Adriana Urrea, enfrenta un proceso en la Secretaría de la Función Pública (SFP), con el argumento de supuestas faltas administrativas menores.
Es obvio que las autoridades buscan desplegar una persecución política en respuesta a la lucha de las y los trabajadores. El ataque no es únicamente hacia su persona, sino hacia una huelga por la defensa de los derechos de cientos de trabajadores y trabajadoras. Pretenden así, desmoralizar un movimiento que ha mostrado combatividad.
El conflicto tiene dimensiones nacionales y ha alcanzado a medios internacionales, como la BBC del Reino Unido. Los testimonios de las violaciones a Derechos Humanos por parte de la Dirección de Notimex no han dejado de salir a la luz.
Es por esta repercusión internacional y las preguntas directas de la prensa, que López Obrador se ha visto obligado a responder sobre el tema. Pero su respuesta ha tomado con poca relevancia las vivencias de las y los de abajo en conflicto, a las y los trabajadores, mostrando en los hechos respaldo político a la directora de Notimex.
El 22 de mayo, afirmó “creerle” a Sanjuana Martínez, posteriormente instruyó la creación de una mesa de negociación para resolver el conflicto, con intervención de otras áreas de gobierno y dirigida por la Secretaría de Relaciones Exteriores. Sin embargo, a pesar de los roces en el gabinete, desde el Gobierno Federal y en las bancadas de Morena en las Cámaras, prevalece el dejar pasar las violaciones a los fallos legales favorables al SUTNotimex, negándose a respetar el derecho de huelga y a escuchar la demanda de: ¡Fuera Sanjuana de Notimex, por violar derechos humanos y laborales!
Obligar a las y los trabajadores de Notimex a exponer su vida y la de sus familias para sostener su lucha, es totalmente opuesto a un gobierno que se asume progresista y por el que muchos votaron, creyendo que los tiempos de los partidos y las instituciones neoliberales desaparecerían.
Significado de la Huelga en Notimex ¿A qué apostar?
El curso de la pandemia, que aceleró la crisis económica, ha causado que la lucha del SUTNotimex se dé en el marco de más de 15 millones de trabajadoras y trabajadores que vieron recortado su salario en estos meses, además de otras 15 millones de personas, del sector formal e informal, que perdieron su empleo.
Es por ello que en un escenario adverso, de ataques a las condiciones laborales y de vida, esta huelga es un referente de lucha ante las demandas de millones de trabajadores y trabajadoras. Un triunfo del SUTNotimex después de seis meses de lucha, alentaría la salida combativa de otros sectores de trabajadorxs, animandoles a exigir el cambio que les prometieron: el fin del neoliberalismo.
Su triunfo enfrentaría la política de “austeridad republicana” aplicada para disminuir el gasto público y atacar las condiciones de vida de las y los trabajadores a través de despidos o recortes de derechos (vales de despensa, transporte nocturno u otras prestaciones) que no constituyen ningún privilegio, mientras salarios como el de Sanjuana Martínez y los altos funcionarios se mantienen intactos. Se muestra así que la austeridad del gobierno no aplica para la burocracia estatal.
Las y los trabajadores que están protagonizando esta importante gesta, han demostrado su fuerte voluntad de lucha para defender sus derechos y preservar su labor periodística, manteniéndose firmes en su demanda por reinstalación.
La lucha de estos meses demuestra que el triunfo solo puede venir de la confianza en la organización y la movilización independiente de sus trabajadores y trabajadoras, que dobleguen a las autoridades y arranquen sus derechos. Sin embargo, en el actual marco de ataques e intransigencia, la fuerza necesaria solo se puede obtener de la unidad con otros sectores.
Lamentablemente, a pesar de que el SUTNOTIMEX es parte de la Unión Nacional de Trabajadores, esta central sindical -que agrupa a sindicatos como el de TELMEX y la UNAM- se ha limitado a algunas declaraciones de solidaridad y una presencia simbólica en algunas acciones, negándose la dirección de la UNT, en los hechos, a poner todo al servicio del triunfo. Esto en el marco de una tregua que en los hechos existe entre ésta -y otras direcciones sindicales que se reclaman democráticas- con el gobierno.
Consideramos que esto debe cambiar urgentemente. Hacemos un llamado a las bases de los sindicatos que integran la UNT a exigirle a su dirección que lleve adelante acciones efectivas de solidaridad.
Aunque organizaciones venimos apoyando a los y las trabajadoras en huelga, es necesaria la más amplia unidad y una política combativa para vencer a Sanjuana Martínez y a quienes la solapan. A la par las organizaciones políticas, populares y de Derechos Humanos, proponemos poner todos nuestros recursos en fortalecer esta lucha, hasta el cumplimiento íntegro de sus demandas.
La cerrazón de las autoridades está mostrando la necesidad de avanzar a pugnar un Notimex bajo control de sus trabajadoras y trabajadores, pues son ellxs quienes realmente conocen la labor profesional y le dan vida a la agencia. Son quienes pueden defender la libertad de prensa y el derecho a la información objetiva y dar voz a otras luchas de trabajadoras y trabajadores, mujeres, pueblos originarios e indígenas.
La huelga en Notimex, así como el conjunto de luchas obreras en el país, muestra la necesidad de fortalecer la construcción de un Movimiento Contra la Precarización y los Despidos, que permita frenar la ofensiva patronal que –bajo la 4-Transformación - busca descargar la crisis en las espaldas de la clase trabajadora.
Desde el Movimiento de las y los Trabajadores Socialistas llamamos a retomar la convocatoria realizada por el SUTNotimex para la protesta el próximo 8 de septiembre a las 11:30 horas en la Secretaría de la Función Pública, Avenida de los Insurgentes Sur 1735, Colonia Guadalupe Inn, Alcaldía Álvaro Obregón (cerca estación del metrobús Francia) y exigir el cese a la persecución política y la solución inmediata a las demandas del SUTNotimex. |