La tarde de este lunes, Ignacio Briones citó a una reunión a parlamentarios de la derecha para convencerles de su nuevo plan neoliberal para el año 2021 que anuncia tendencias de crisis para la economía. Y esforzándose por no retroceder en su plan estratégico de precarización laboral con la “Agenda de Modernización Laboral” para beneficiar a los grandes empresarios, la derecha busca quitar recursos que no estén garantizados por ley con su “presupuesto base cero”, lo que también deja abierta la puerta a recortes de trabajadores públicos para “ahorrar gastos” igual que en las empresas.
Briones, prometió que el presupuesto Chile 2021 mantendrá el “impulso fiscal” de este año aunque, como dijo en Radio Pauta, lo considera “extremadamente expansivo”. Recordemos que la mayor parte de esos recursos fueron a parar a las cuentas bancarias de grandes empresas para que no quebraran, mientras, aproximadamente tres millones de trabajadores quedaron cesantes en plena pandemia y más de 800 mil se mantienen suspendidos sin sueldo.
Algunos parlamentarios de Chile Vamos ya se mostraron a favor de esta piadosa “austeridad” del ministro, que no vendrá a solucionar el problema económico estructural que tiene Chile. Este gobierno y la derecha en su conjunto ha reafirmado sus convicciones de que el neoliberalismo se puede mejorar con más planes neoliberales, y aunque algunos parlamentarios de oposición dicen que la discusión se viene difícil en el congreso, podemos esperar que una vez más le voten a favor las propuestas a Piñera a cambio de migajas como lo vienen haciendo acentuadamente desde octubre.
El ministro también aseguró en la entrevista que con esta inyección de recursos buscarán fortalecer al trabajo formal, ya que la pandemia ha dejado claro que el trabajo informal está compuesto por miles de trabajadores precarizados por el neoliberalismo. Pero la formalidad de la que habla viene acompañada de la ya mencionada “Agenda Modernizadora Laboral”, que buscará profundizar el teletrabajo, la flexibilidad al servicio de la empresa y la pérdida del descanso semanal, además de la denigrante propuesta de 6000 pesos de aumento del sueldo mínimo.
Todo esto pasa a vista y paciencia de la oposición parlamentaria del Frente Amplio y el Partido Comunista que mantiene a la CUT en tregua con el gobiernos desde el 12 de noviembre. Dejan pasar todo este tipo de ataques mientras además intentan convencernos que la Convención Constitucional es lo que se exigió en las calles.
Basta ya de la cuarentena política de la CUT que permite que el gobierno siga riéndose en la cara de las y los trabajadores. Retomemos las banderas de octubre, e impongamos una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, que rompa los margenes del Acuerdo de noviembre, que firmaron a nuestras espaldas, y que nos amarran a meros cambios cosméticos. |