Se profundiza la crisis: hay 2,5 millones de ocupados menos y la desocupación afecta a 2,3 millones de trabajadores en todo el país. Esta semana ante los datos difundidos por el INDEC que señalan que en Rosario el desempleo alcanzó el 17,9% Octavio Crivaro, referente del PTS en el Frente de Izquierda Unidad declaró: "Es la desocupación más alta desde el 2002, cuando llegó al 24,3 por ciento y el gobierno de Perotti sigue sin dar respuestas. No sólo que continuaron los despidos a pesar del DNU del gobierno de Alberto Fernández sino que además se premió a las empresas con subsidios mientras para el pueblo trabajador sólo hubo un IFE de $10000 que en muchos casos llegó cada dos meses y no alcanzó ni de cerca para cubrir los costos de la canasta básica."
Desde el gobierno provincial, el ministro de Trabajo Sukerman declaró en los medios: "La verdad que ayer (miércoles) miraba los números de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec y no lo podía creer.”
La medición del Indec para el segundo trimestre del año (abril, mayo y junio) refleja el impacto de la pandemia. Mientras tanto en Santa Fe y en todo el país hay dos realidades. Un pequeño grupo de empresarios, de sojeros y de pulpos agroexportadores, los mismos que ganaron con Macri, o paran de ganar desde hace años y se están beneficiando con la crisis y la especulación con el dólar. La impunidad de esos grandes ganadores se vio en Vicentin, donde el gobierno de Perotti y de Fernández recularon. Por otro lado, trabajadores que se quedan en la calle y familias que toman terrenos para poder tener una vivienda. Ante tanta necesidad, Perotti decide destinar plata para la policía y salvar la ganancia de los empresarios, incluso estafadores como VicentIn, mientras hay familias que se están quedando sin su plato de comida.
Ante esto es urgente pensar un plan para que Rosario no vuelva a ser la capital de la desocupación. ¿Es necesario seguir pagando la deuda externa mientras sube la desocupación y crece la miseria? Hay que dejar de pagarla y esa plata tiene que ir a planes de obra pública que puedan generar trabajo, para salud, para los jubilados. El DNU contra los despidos es un papel mojado, los sindicatos y las centrales deben dejar de mirar para el costado y convocar urgente a asambleas y medidas de fuerza. |